Sociedad

El traslado del obispo Salinas fuera de Mallorca no fue «un castigo» del Vaticano

El nuevo administrador apostólico de la diócesis, Sebastià Taltavull, ha dicho que la situación de polémica vivida por el anterior prelado hizo «sufrir» a muchas personas

Fotografía facilitada por el Obispado de Mallorca de Javier Salinas, destituido como obispo de Mallorca el pasado jueves a raíz de una supuesta relación sentimental con su secretaria, durante la misa celebrada en la catedral de Palma con la que se ha despedido de la diócesis
Fotografía facilitada por el Obispado de Mallorca de Javier Salinas, destituido como obispo de Mallorca el pasado jueves a raíz de una supuesta relación sentimental con su secretaria, durante la misa celebrada en la catedral de Palma con la que se ha despedido de la diócesis - EFE

El nuevo administrador apostólico de Mallorca, monseñor Sebastià Taltavull, ha afirmado este martes en su presentación oficial ante los medios que la marcha del ya exobispo de Mallorca, Javier Salinas, a Valencia, no debe ser considerada en ningún caso como «un castigo» del Vaticano. «El Papa no le ha dicho "te vas desterrado al otro rincón del mundo"», ha declarado, para añadir: «Yo creo que el hecho de que se le encargue un trabajo en una diócesis como obispo auxiliar, significa que se le confía una misión, además en su propia tierra».

Taltavull también ha indicado que llega a la isla con un talante de diálogo. El nuevo administrador apostólico relevó la pasada semana a Salinas, quien durante cuatro años fue el obispo de Mallorca. Tras varias semanas de rumores sobre una posible marcha o destitución de Salinas, el prelado renunció finalmente al cargo el pasado 8 de septiembre. Según explicó en su escrito de despedida a los fieles, la decisión había sido tomada «libremente» porque creía que era «lo mejor» para la diócesis.

La marcha de Salinas se produjo meses después de que en diciembre del pasado año hubiera trascendido que el marido de una excolaboradora del obispo había presentado una denuncia ante la Santa Sede por una presunta «relación impropia» del prelado con su esposa. A raíz de dicha denuncia, Salinas fue llamado a capítulo por el Vaticano en aquel momento, si bien tanto el propio prelado como su exsecretaria siempre negaron esa supuesta relación.

En su comparecencia de este martes, Taltavull también ha señalado que Salinas es un buen amigo suyo y ha añadido que le ha acompañado en la situación de «dolor» vivida en estos últimos meses. «¿Sabes qué es cada día abrir el diario y repetir lo mismo, lo mismo y lo mismo?» se ha preguntado, para responder: «Eso hace sufrir, a la persona, a las personas de su entorno, a su familia, a la comunidad cristiana y a los sacerdotes que son íntimos colaboradores del obispo».

«La preocupación del pueblo es nuestra preocupación, y las preocupaciones de las personas que sufren son nuestras preocupaciones y son mis preocupaciones», ha señalado con respecto a sus primeros contactos con su nuevo destino.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios