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Tragedia en Dinamarca: dos niños mueren envenenados por setas

El resto de la familia que consumió los hongos se encuentra hospitalizada en el Rigshospitalet de Conpenhague

BerlínActualizado:

Dos niños han muerto intoxicados por setas venenosas en Dinamarca. El resto de la familia de doce miembros que consumió los hongos se encuentran hospitalizados en el Rigshospitalet de Conpenhague y tratados con antídotos. Según medios locales, dos de ellos –también menores– están graves. La familia residente en la pequeña ciudad de Haslev (de unos doce mil habitantes), al sur de la gran isla danesa de Selandia a 60 kilómetros de la capital, serían –según la televisión local– refugiados de origen congoleño. La misma familia habría recolectado las setas en los alrededores según la agencia danesa Ritzau.

El subinspector de la policía de Selandia del Sur y Lolland-Falster, Soeren Ravn-Nielsen, ha confirmado la muerte de los niños indicando que «no podemos decir nada acerca del estado de salud de los demás, quienes aún son atendidos». Según Ravn-Nielsen, se encuentra en marcha una investigación sobre la causa del envenenamiento: «Estamos investigando de manera amplia los antecedentes. A primera vista no hay nada que indique se haya tratado de un crimen», ha indicado. Por su parte, el doctor Trine Lilleng declaró en rueda de prensa que ambos menores –uno de 15 años y otro más joven– murieron muy rápidamente luego de que la ambulancia llegara a su casa en Haslev.

«Sucedió todo muy rápido», ha indicado Lilleng agregando que «los niños se encontraban vivos cuando llegó la ambulancia, pero el de quince años murió en el trayecto». Según el toxicólogo Niels Ebbeshøj, aún no se sabe con certeza qué setas consumió la familia, pero es muy posible que haya sido la oronja verde (amanita phalloides), el hongo que más personas ha matado en Dinamarca. Los tailandeses de Dinamarca son propensos a confundirlo con una seta comestible en su país de origen.

Una segunda alternativa puede ser, según Jan Kjæargaard del Ministerio de Medio Ambiente, la cicuta fétida (amanita virosa) –conocida en Dinamarca como «Ángel destructor»–: «Son dos de las setas más venenosas que tenemos. Saben bien, pero son extremadamente toxicas. Incluso si se comen en muy pequeña porción, son mortales», ha remachado Kjæargaard.