Bibiana Aído, en 2010, posa junto con otros responsables europeos de lucha contra la violencia de género sacando «una tarjeta roja al maltrato» en un acto celebrado en Valencia
Bibiana Aído, en 2010, posa junto con otros responsables europeos de lucha contra la violencia de género sacando «una tarjeta roja al maltrato» en un acto celebrado en Valencia - EFE

El teléfono de la igualdad para hombres, un experimento frustrado de Bibiana Aído

Duró apenas unos meses, costó 126 euros por llamada y se convirtió en «un coladero de maltratadores»

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La polémica duró unas horas, las que transcurrieron desde que se conoció que el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 5 de enero modificaba el pliego de las condiciones del contrato del teléfono 016, de atención a mujeres maltratadas, para incluir a hombres, hasta que el Gobierno reculó y justificó que se había incluido esa cláusula por «error». «Fue un equívoco –aclararon fuentes de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género a ABC–. Nunca hubo intención de desnaturalizar la naturaleza del servicio del 016».

Ese cambio suponía incluir a hombres para que fuesen asesorados en temas de igualdad en el mismo teléfono donde llaman las mujeres víctimas de violencia de género y sus familiares. Pero el origen de esta idea se remonta años atrás. Bibiana Aído anunció en su primera comparecencia como ministra de Igualdad, en 2008, la creación del «teléfono Hombres e Igualdad». En aquella sesión, que se recuerda más porque la titular del Gobierno socialista denominó «miembras» a las diputadas, Aído anunció que la línea iba a servir para que los hombres canalizaran su agresividad. Al día siguiente, precisó que era una línea para «aclarar dudas», no para maltratadores. Aquel número gratuito se puso en marcha año y medio después, en 2009, y «colgó» para siempre en diciembre de 2010, tras recibir 6.515 llamadas y costar 822.000 euros. A razón de 126 euros por llamada.

«Abrir el servicio del 016 a los hombres habría sido corromper el teléfono y convertirlo en un coladero de maltratadores»

Algunas asociaciones de lucha contra la violencia sexista rememoraban ayer para este periódico esa experiencia frustrada, al conocer el intento del Gobierno, del PP, de abrir el servicio del 016 a la asistencia de hombres para cuestiones relacionadas con la custodia de menores, procesos de divorcio y otros conflictos familiares. El pliego de las condiciones de licitación y prescripciones técnicas del contrato del servicio telefónico para 2018 incluyó esa cláusula, que la Delegación atribuye a una equivocación en su redacción. Se suprimirá esa cláusula de inmediato, aseguró ayer.

El cambio pilló a los partidos de la oposición y a las entidades comprometidas contra la lacra con el pie cambiado. De hecho, no hace ni un mes que se reunieron con representantes del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el pleno del Observatorio contra la Violencia de Género, y no «se comunicó un cambio de tal naturaleza». «Ha sido una sorpresa», decían ayer indignados los intervinientes en ese foro consultados por ABC, como Yolanda Besteiro, de la Federación de Mujeres Progresistas, que añadieron lo «inoportuno» que sería este cambio en pleno reparto de las ayudas del reciente Pacto de Estado.

La crítica compartida por partidos y asociaciones estribó en que incluir a hombres en el 016 «desvirtúa y corrompe» un recurso destinado a las víctimas, que se convertiría en «un coladero de maltratadores», advierten asociaciones especializadas, que resumen así el teléfono de Aído: «Al final solo llamaban agresores».