Torre Glorias
Torre Glorias - ABC

Revisar 2.000 «posts» diarios por un sueldo de 24.000 euros al año

Abrirá un centro con 500 empleados en la Torre Glorias que debía acoger la EMA

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El combate contra las noticias falsas o «fake news» de Facebooktendrá en Barcelona una de sus puntas de lanza. La red social, a través de la empresa Competence Call Center (CCC), instalará en la capital catalana, concretamente en la emblemática Torre Glorias, un centro de control y eliminación de contenidos que empleará a unas 500 personas, un centro que se suma a los dos que ya tiene Facebook en Europa, concretamente en Berlín y Essen, ambos en Alemania.

El anuncio se produce en medio de la ofensiva lanzada por la compañía presidida por Mark Zuckerberg por el escándalo de «Cambridge Analytica» y las acusaciones lanzadas por su laxitud en el control y verificación de contenidos. La compañía, acosada por haber permitido por ejemplo la injerencia rusa en las últimas elecciones norteamericanas, ya había anunciado en su momento su intención de contratar a 3.000 «moderadores de contenido» y dedicar 1.000 empleados para revisar y anular anuncios. Ahora, según explicó el propio Zuckerberg en su comparecencia en el Senado de EE.UU, pretenden acabar el año con 20.000 empleados dedicados a tareas de seguridad y contenidos.

Impacto desigual

El aterrizaje de Facebook en Barcelona vía CCC se produce en este contexto. La semana pasada se conocía que esta última compañía había alquilado ocho plantas (9.000 metros cuadrados, ampliables a otros 4.000) en la Torre Glòries -antes conocida como Torre Agbar-, una operación asesorada por Engel&Völkers y que confirmaba el interés por un inmueble que antes debía ser un hotel -frustrado por la moratoria de Ada Colau- y posteriormente tenía que acoger la sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Cuando ayer se conocía que CCC trabajará en realidad para Facebook, según adelantó «Cinco Días» y confirmaron fuentes del sector -Facebook declinó hacer comentarios-, de inmediato se leyó la noticia como una oportunidad para Barcelona de resarcirse por la pérdida de la EMA, finalmente adjudicada a Ámsterdam.

Si bien la noticia de que la red social tendrá sede en la ciudad -aunque sea de manera indirecta a través de CCC- demuestra el atractivo de Barcelona como polo tecnológico y de la nueva economía, comparar la noticia con el impacto que hubiese tenido la EMA sería exagerado. La Agencia del Medicamento contaba con un presupuesto de 322 millones y 900 funcionarios con sueldos medios de 5.000 euros. CCC -con 19 sedes y presencia en nueve países-, ofrece en Barcelona sueldos a partir de los 24.000 euros el primer año. CCC busca personal -mayoritariamente «community managers»- con conocimientos de italiano, danés, alemán, holandés, catalán o español, incluyendo todas las variantes americanas, entre otros idiomas demandados.

Revisión a destajo

Por lo que ha trascendido, el centro de Barcelona funcionará como el que ya tiene CCC en Essen (500 verificadores) o el que opera en Berlín, también para Facebook, Arvato (600 empleados), una filial de Bertelsman. En ambos sitios se trabaja en la eliminación de las llamadas «fake news», o en contenidos violentos o que que propaguen el odio o el racismo. No es una tarea fácil, y las dudas sobre los criterios empleados para determinar qué es o no es un contenido apropiado se disparan al mismo tiempo que se cuestiona si es Facebook, como así sucede en realidad, el que marca los límites de la libertad de expresión.

Los verificadores solo analizan el contenido que ha sido denunciado por otros usuarios, pero su tarea es ingente. Según la investigación llevada a cabo por el «Deutsche Zeitung» sobre el centro de Facebook en Berlín, los empleados se supone que deben verificar unos 2.000 «posts» diarios, con apenas unos segundos para decidir si borran o no el contenido.