Sociedad

El proyecto educativo del Papa llega a Cataluña: 250 estudiantes piden cambiar el sistema

La pasada semana se puso en marcha en Cataluña, «Scholas Ciudadanía», una metodología creada por el Papa Francisco, que ya estuvo en Madrid y que pretende responder a las necesidades de los jóvenes dentro y fuera de las aulas y que parte de problemas planteados por los propios alumnos

Los jóvenes catalanes durante la celebración de «Scholas Ciudadanía»
Los jóvenes catalanes durante la celebración de «Scholas Ciudadanía» - ABC
J. G. S.TEGMANN Madrid - Actualizado: Guardado en:

Casi un año ha transcurrido del primer aterrizaje de Scholas Ocurrentes en España. Se trata de la entidad impulsada por el Santo Padre que trabaja con escuelas públicas y privadas de todas las confesiones religiosas y laicas para «revolucionar» la educación y rehacer el pacto educativo.

Francisco eligió nuestro país como pista para que este proyecto se difundiera en toda Europa. El primer destino fue Madrid y así fue, como a principios de enero de 2016, 350 jóvenes madrileños de entre 15 y 17 años debatieron durante una semana las problemáticas que más les preocupaban. No fueron los profesores, las autoridades educativas...Ellos le dijeron a España y al mundo qué creían que no funcionaba dentro de las aulas: los fallos del sistema educativo, el «bullying» y la falta de autoestima.

Y sobre estas temáticas trabajaron durante todo este año. Incluso el propio Papa escuchó personalmente de boca de seis alumnos privilegiados que fueron al Vaticano qué era lo que había que cambiar en las aulas madrileñas. Pero el proyecto no hacía más que dar su primer paso. Esta semana el «experimento» (llamado Scholas Ciudadanía) llegó a Cataluña.

«Me parece bien que detrás de este proyecto esté el Papa Francisco. Tengo la sensación de que nosotros, que no somos importantes, vemos que la gente importante se preocupa por nosotros», cuenta Antonio Moreno, alumno de 15 años del SEI Badalona.

Un total de 25o estudiantes de cuarto de la ESO de 16 colegios públicos, privados y concertados (Colegio Abat Oliba Loreto, INS Europa, Santa Teresa de Lisieux, Escolas Pias Balmes, Sant Ramón Nonat, L'esperança, etc.) debatieron durante una semana, y después de hacer una puesta en común, llegaron a la conclusión de que hay, para ellos, dos problemas claves: el sistema educativo y la discriminación.

Respecto a la primera problemática, los fallos en el sistema educativo, un 65,4% de los estudiantes considera que uno de los grandes problemas del sistema, tal y como está planteado actualmente, es que está basado en la memorización y repetición. También criticaron que tiene más en cuenta la profesión en detrimento de la vocación.

«Siendo de diferentes colegios hemos coincidido, estábamos de acuerdo en casi todo, porque, al final, todos vivimos lo mismo, tenemos los mismo problemas. Uno de ellos es la falta de empatía de los profesores, que vienen tristes y enfadados y nos transmiten las frustración a nosotros y nos quitan las ganas...Otro problema son los horarios, salimos tarde y tenemos deberes y apenas tenemos tiempo para nuestra vida social», explica Toni, que también ha recordado el gran problema que les genera tener que incorporar contenidos de memoria.

Reconocen haber presenciado actos de acoso

La segunda gran problemática para los estudiantes catalanes es la discriminación y los estereotipos. Lamentaron que exista diferencias en la sociedad en función de la apariencia física, la nacionalidad o las preferencias sexuales, así como de género. Llamaron también la atención sobre el bullying (en todas sus formas: microbullying o ciberbullying) y un sorprendente porcentaje, casi un 70% (65,9%) reconoció alguna vez haber presenciado un acto de acoso escolar.

Pero plantear los problemas es solo el primer paso. Después de haber elegido las dos temáticas más relevantes, llegó lo que Scholas llama la «semana de inmersión», que se celebró esta semana. Durante estos días, los jóvenes se reunieron, esta vez, solo con las dos problemáticas más votadas, se elaboraron hipótesis, se hizo un diagnóstico, incluso algunos de ellos se entrevistaron con especialistas y, finalmente, se plantearon soluciones. ¿Para llevárselas a quién? A las autoridades de Cataluña. Y también, al propio Papa Francisco.

«El paso a Cataluña se traduce en la posibilidad concreta de crear puentes. Nos ha dado mucha alegría que jóvenes voluntarios de Madrid hayan participado en Barcelona y que, a su vez, se hayan apuntado chicos de Barcelona para la próxima experiencia en Madrid», cuenta el director mundial de Scholas, José María del Corral.

Del Corral ha destacado el acercamiento y buena sintonía que hubo entre alumnos que provenían de colegios tan distintos. «Nos contaron que siempre habían participado colegios de las mismas congregaciones pero nunca de distintos lugares tan dispares de Cataluña, eso fue muy movilizante para ellos», zanja Del Corral.

El proyecto de Scholas en Cataluña contó con el apoyo del arzobispo de Barcelona, Juan José Omella que se comunicó con el arzobispo de Madrid, nombrado cardenal por el Papa Francisco, Carlos Osoro a partir de la experiencia que se hizo en Madrid y ambos coincidieron en la importancia de esta iniciativa del Papa para los jóvenes de Madrid y de Cataluña.

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