Una mujer embarazada

El primer caso de vientre de alquiler de Portugal permitirá a una mujer dar a luz a su nieto

El Gobierno luso autoriza que una mujer sin útero recurra a su madre para concebir a su hijo

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

Después de la reciente aprobación de la Ley de Gestación Subrogada, que solo permitirá casos de auténtica necesidad y sin que medie compensación económica, el Consejo Nacional de Procreación Médicamente Asistida (CNPMA) de Portugal ha admitido el primer caso. Y el debut no puede ser más polémico.

El caso autorizado es el de un joven matrimonio que no pueden ser padres porque ella perdió el útero tras las complicaciones de una endometriosis, así que cumple totalmente los requisitos exigidos por la normativa. Pero la controversia llega por la elección de la madre de alquiler: la que será la abuela de la criatura, Isabel, de 50 años.

En vista de la controversia desatada, la futura abuela se ha apresurado a alzar la voz con unas palabras muy esclarecedoras: «Tiemblo de emoción. Esto que voy a hacer es un acto de amor. Quiero dar a mi hija la oportunidad de tener hijos. Si yo puedo, ¿por qué no he de brindarle esa ocasión?».

Decisión final en cuatro meses

La decisión final aún puede demorarse cuatro meses, porque la Orden de Médicos tiene aún que emitir su dictamen. Después de escucharles el consejo que regula la reproducción asistida en Portugal emitiré el dictamen definitivo.

La ley lusa que regula la gestación subrogada entró en vigor el pasado 31 de julio y solo permite recurrir a esta práctica «en situaciones absolutamente excepcionales y con requisitos estrictos».

Además, deja claro que recurrir a un vientre de alquiler «solo será posible de manera gratuita y en los casos en que la ausencia de útero y una lesión o enfermedad de este órgano impidan de forma absoluta el embarazo de una mujer». No está abierta a parejas homosexuales.

Evaluación psiquiátrica

Las tertulias radiofónicas y los foros de las redes sociales han comenzado a llenarse de quejas a lo largo y ancho de todo Portugal por el hecho de que el primer caso lleve a una abuela a dar a luz a su propia nieta.

Como consecuencia del revuelo levantado, ya se han alzado las primeras voces que solicitan el informe de un equipo de psiquiatras y psicólogos, con la intención de prevenir los posibles traumas que padezca el bebé cuando crezca y sea consciente de cómo resultó concebido.