Sociedad

Un paralítico recupera movilidad en brazos y manos tras inyectarle 10 millones de células madre

Kristopher Boesen se quedó paralítico de cuello para abajo al sufrir un grave accidente de coche en California, ahora, gracias a un ensayo experimental, ha recuperado parte de su independencia

Kristopher (Kris) Boesen en su casa en Bakersfield
Kristopher (Kris) Boesen en su casa en Bakersfield - Keck Medicine of USC
ABC Madrid - Actualizado: Guardado en:

Cuando Kristopher (Kris) Boesen, residente en Bakersfield (California), sufrió un grave accidente de coche que le dejó una lesión traumática en la columna cervical, pensó que no volvería a tener movilidad de cuello para abajo. Nada más lejos de la realidad, Kris se sometió a un ensayo clínico experimental a partir de la inyección de células madre que le ha permitido recuperar la funcionalidad de manos y brazos.

La operación tuvo lugar en el Centro Médico de Keck de la USC, que se ha convertido en el primer equipo médico en realizar esta técnica en California

«Por lo general, los pacientes con lesión de la médula espinal se someten a una cirugía que les estabiliza la columna, pero con esto no se suele conseguir restaurar la función motora o sensorial», explica el doctor Charles Liu, director del centro médico. «Con este estudio, estamos probando un procedimiento que puede mejorar la función neurológica, lo que podría significar la diferencia entre estar permanentemente paralizado y ser capaz de utilizar los brazos y las manos. La restauración de la función de ese nivel podría mejorar significativamente la vida diaria de los pacientes con lesiones medular severas», añadió.

Tan solo dos semanas después de las inyecciones Kris empezó a notar una mejoría y tres meses más tarde ya es capaz de alimentarse por sí mismo, utilizar el teléfono, usar una silla de ruedas mecanizada y abrazar a sus amigos y familiares.

El proceso

Una vez Kris accedió a formar parte del estudio tuvo que aprender a respirar sin el ventilador; esta parte del proceso de rehabilitación que se suele conseguir en tres semanas, en el caso de Kris se produjo en cinco días.

Después de firmar los papeles y de realizarle más pruebas, a principios de abril, el equipo quirúrgico del Hospital Keck de USC le inyectó cuidadosamente 10 millones de células AST-OPC1 directamente en la columna cervical. Seis semanas más tarde Kris fue dado de alta y regresó a Bakersfield para continuar su rehabilitación.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios