El Papa Francisco ha subrayado el domingo el «heroico ejemplo» de los 109 mártires claretianos
El Papa Francisco ha subrayado el domingo el «heroico ejemplo» de los 109 mártires claretianos - EFE

El Papa propone rezar a los 109 mártires claretianos de Barcelona por los cristianos perseguidos

«Jesús declara que pagar los impuestos no es un acto de idolatría sino una obligación»

Corresponsal en el VaticanoActualizado:

El Papa Francisco ha subrayado el domingo el «heroico ejemplo» de los 109 mártires claretianos beatificados el sábado en Barcelona y ha invitado a rogarles «por los cristianos que en nuestros días - ¡y son tantos! – que sufren discriminaciones y persecución en diversas partes del mundo».

Los 102 claretianos martirizados en Cataluña durante la Guerra Civil, junto con 4 martirizados en Valencia y 3 en Santander, se suman a otros 76 miembros de la orden elevados previamente a los altares por haber sufrido martirio en Barbastro, Sigüenza y Fernán Caballero.

Durante el rezo del Ángelus con treinta y cinco mil peregrinos que desafiaban la amenaza de lluvia, el Papa ha recordado la ceremonia de beatificación de los 109 nuevos mártires, presidida el sábado por el cardenal Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, en la Sagrada Familia de Barcelona.

Comentando el episodio evangélico de la pregunta capciosa sobre el tributo al emperador de Roma y la magistral respuesta «Dad al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios», Francisco hizo notar el centro de esa enseñanza: «Jesús declara que pagar los impuestos no es un acto de idolatría sino una obligación ante la autoridad terrena».

Insistiendo en esa línea de civismo y de responsabilidad, el Papa ha subrayado que «el cristiano está llamado a involucrarse de modo concreto en las realidades humanas y sociales, sin contraponer a ‘Dios’ y ‘al césar’ sino iluminando las realidades terrenas con la luz que viene de Dios».

Durante el encuentro con los fieles, el Santo Padre ha recordado la Jornada Misionera Mundial precisamente en la fiesta de san Juan Pablo II, «un papa misionero: encomendemos a su intercesión la misión de la Iglesia en el mundo».

En sus palabras de despedida, Francisco ha dirigido un saludo especial a los peregrinos de Ibiza y también a la comunidad peruana de Roma, que había llevado el cuadro del «Señor de los Milagros» a la plaza de San Pedro.