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Groenlandia - ABC

Objetivo: limpiar Groenlandia de las bases militares estadounidenses sin uso

De las 33 que hay, solo una está activa. Nuuk y Copenhague han sellado un trascendental acuerdo para preservar el medio ambiente de la isla

BerlínActualizado:

Dinamarca y su región autónoma Groenlandia han firmado un acuerdo para limpiar la isla del Ártico de instalaciones militares estadounidenses abandonadas: el ministro de Medio Ambiente danés Esben Lunde Larsen y el primer ministro groenlandés Kim Kielsen (que además de político es también agente de policía) acordaron ayer jueves en Copenhague formar un equipo que planifique la limpieza. En 1951, Estados Unidos y Dinamarca acordaron instalar en territorio groenlandés –que en un 77 % de su superficie está cubierta de hielo– instalar 33 bases militares estadounidenses de las cuales sólo una se encuentra activa.

Poco o nada participó Nuuk en la decisión militar entre Copenhague y la Casa Blanca sobre la mayor isla del planeta (si no se cuenta a Australia) por lo que ha recaído en el país escandinavo la responsabilidad con los restos oxidados sobre el paisaje blanco de Groenlandia luego del fin de la Guerra Fría. El acuerdo asigna 180 millones de coronas (24,2 millones de euros) durante seis años para la limpieza de las instalaciones abandonas que no especifica quién se responsabilizará por los trabajos. El acuerdo entre Nuuk y Copenhague no cubre la única instalación estadounidense que sigue en uso.

Lunde Larsen y Kielsen señalaron las áreas donde se encuentran las antiguas bases militares: al sur de Nuuk en la costa oeste y en Tasiilaq en la costa este, donde hay edificios deshabitados, vehículos abandonados y barriles de combustible vacíos en las rutas usadas por los estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial. Aviones de la U.S. Air Force aterrizaron en Groenlandia como puente aéreo hacia Europa y el Norte de África.

«Me complace que podamos trabajar juntos para hacer la limpieza», dijo Kielsen, agregando que Groenlandia quería hace ya tiempo eliminar la basura de las actividades estadounidenses en su territorio.