Monseñor Joan Enric Vives (centro) junto a un grupo de jóvenes en la Universidad
Monseñor Joan Enric Vives (centro) junto a un grupo de jóvenes en la Universidad - Catholic Church England and Wales

Los obispos europeos se comprometen a convertir Tierra Santa en «un lugar más humano para los jóvenes»

El arzobispo de Urgell, Joan Enric Vives, advierte de que «la comunidad cristiana es cada vez más pequeña en el Estado palestino porque las personas se ven obligadas a emigrar para encontrar trabajo»

MadridActualizado:

Los obispos que han participado en el encuentro anual de la Coordinadora de las Conferencias episcopales para la Iglesia en Tierra Santa y la Asamblea de Obispos Católicos de Tierra Santa (HLC) se han comprometido a trabajar «para hacer de esta tierra un lugar más humano y más digno para los jóvenes de hoy y del futuro».

Así lo aseguran en el comunicado final de la Coordinadora para Tierra Santa 2018, titulado «Esperanza para un futuro mejor», donde han explicado que han viajado a Tierra Santa para «encontrar a sus jóvenes, escuchar su voz y rezar por la justicia y la paz».

La Asamblea Internacional de Obispos ha reunido esta semana en Jerusalén, Belén, Emaús y Gaza a representantes de doce Conferencias Episcopales de Europa, África, y América, entre ellos, el arzobispo de Urgell, Joan Enric Vives. El prelado ha explicado a ABC que «la comunidad cristiana es cada vez más pequeña en el Estado palestino porque las personas se ven obligadas a emigrar para encontrar un trabajo con el que poder sostener a sus hijos».

Además, han observado que entre los jóvenes israelíes y palestinos hay «un deseo de conocerse mutuamente mejor» algo que se ve dificultado sobre todo «por las actuales fronteras, el muro, las dificultades de moverse en esta Tierra Santa». En este contexto, monseñor Vives ha denunciado que los asentamientos, los muros y los check-points instalados por Israel de cara a la seguridad «impide las relaciones entre las comunidades». «Los muros generan en el lado palestino un sentimiento de angustia. El problema se está enquistando y comienza normalizarse la presencia del muro y los asentamientos», comenta el obispo.

Monseñor Vives ha destacado la «importante» labor que están realizando las escuelas cristianas en Gaza --hay un total de cinco, tres de ellas católicas--, donde conviven una gran mayoría de alumnos de religión musulmana y donde se transmiten «valores de justicia, paz, de tender puentes y comprensión mutua».

Alargamiento del bloqueo

En su comunicado dado a conocer este jueves, los obispo advierten de que los jóvenes de Gaza «ven robadas las oportunidades de sus vidas por el alargamiento del bloqueo que, indiscriminadamente, les niega la oportunidad de desarrollarse», mientras que los de Cisjordania «continúan sufriendo en su vida cotidiana la violación de su dignidad, algo que se ve inaceptablemente normalizado por la ocupación».

Respecto a la vida de los jóvenes en los territorios de Palestina, los obispos han alertado de que está «arruinada» por el desempleo. «El Papa Francisco ha denunciado reiteradamente que el desempleo es una de las mayores barreras que impiden a los jóvenes de hoy desarrollar todo su potencial», han recordado.

Visita pastoral a una escuela en Beit Jala
Visita pastoral a una escuela en Beit Jala-Catholic Church England and Wales

«También muchos jóvenes israelíes, con los que nos hemos encontrado en escuelas y universidades, reconocen que están viviendo a la sombra de un conflicto que ellos no han creado y que no desean. Hemos escuchado a jóvenes de ambos lados que comparten la misma aspiración por una coexistencia pacífica, aunque encaran realidades completamente diferentes, con pocas oportunidades incluso para encontrarse o comprender las esperanzas y temores de unos y de otros», han relatado.

En este sentido, los obispos han apuntado que, «para toda una generación, la expectativa de la paz se ha alejado todavía más por decisiones inaceptables desde el punto de vista moral o legal, en particular por el reciente agravio al estatus de Jerusalén, reconocido internacionalmente, que es una ciudad sagrada para judíos, cristianos y musulmanes».

A su juicio, los jóvenes de Tierra Santa han sido «fuertemente decepcionados» por sus propios líderes y por la comunidad internacional. «Son los jóvenes quienes se atreven a promover la justicia y a desafiar las divisiones que les han sido impuestas. Son las escuelas y los proyectos para los jóvenes los que están derribando las barreras y preparando a las personas para construir tolerancia. Son los voluntarios, como los que trabajan en Belén, con El Arca de Jean Vanier, en Beit Emaus en Qubeibeh, y con las órdenes religiosas en Gaza, los que están demostrando humanidad en esta sociedad herida», han manifestado.

Encuentro con los jóvenes en la Universidad de Belén
Encuentro con los jóvenes en la Universidad de Belén - HOLY LAND COORDINATION

Así, los obispos invitan a las comunidades de sus países para que actúen «en solidaridad» con los jóvenes apoyando a las organizaciones que ayudan a crear trabajo, promueven vivienda y facilitan el diálogo; orando y promoviendo peregrinaciones que vayan al encuentro y den apoyo a las comunidades cristianas en Tierra Santa; y sensibilizando a los líderes políticos oponiéndose «resueltamente» contra quienes buscan crear «una mayor división».

Han suscrito este comunicado el obispo Declan Lang, presidente de la Coordinadora para Tierra Santa; el obispo Udo Bentz (Alemania); el arzobispo Stephen Brislin (Sudáfrica); el obispo Peter Bürcher (Escandinavia, Finlandia e Islandia); el obispo Óscar Cantú (Estados Unidos); el obispo Cristopher Chessun (Iglesia de Inglaterra); el arzobispo Riccardo Fontana (Italia); el obispo Lionel Gendron (Canadá); el obispo Nicholas Hudson, Comisión de Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea (COMECE); obispo William Kenney (Inglaterra y Gales); obispo Donal McKeown (Irlanda); obispo William Nolan (Escocia); el arzobispo Joan-Enric Vives (España y Andorra); y monseñor Duarte da Cunha, del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE).