María Nuria Solá lleva 30 años en África - ABC | Vídeo: El ébola llega a una zona urbana en El Congo y la OMS alerta a nueve países vecinos para evitar una epidemiaídeo ATLAS

«No se me pasa por la cabeza la repatriación en caso de contagio por ébola, he tenido problemas peores y aquí sigo»

María Nuria Solá vive en República Democráctica del Congo desde hace 18 años. Pese a la reciente declaración de un brote de ébola en el país asegura no estar preocupada

MADRIDActualizado:

María Nuria Solá tiene 75 años. Lleva 18 en República Democrática del Congo y no es nada difícil adivinar su origen. Con un fuerte acento catalán cuenta sin titubear que no está preocupada por elbrote de éboladeclarado en el país africano el pasado 8 de mayo.

«Te diré la verdad, está muriendo gente pero también es cierto que la Organización Mundial de la Salud está actuando rápido y no creo que el brote vaya a extenderse. Hubo otros en el país que cogieron a todos desprevenidos, recuerdo que en uno de ellos (el país sufrió ocho brotes en las últimas cuatro décadas) perdimos a siete hermanas», cuenta esta misionera que lleva 30 años en África y que se dedica a la enseñanza en una escuela en el barrio de Ntjili, en Kinshasa, capital del país.

Su tranquilidad tiene que ver también con que el área donde se declaró el brote, Bikoro, en el noroeste del país, en la provincia de Équateur, muy lejos de la capital. Sin embargo, este mismo jueves el ministro de Sanidad, Oly Ilunga Kalenga, dijo que el brote ha alcanzado una «nueva fase» tras registrarse un nuevo caso en Mbandaka, una ciudad con más de 1 millón de habitantes y que está a unos 130 kilómetros de Bikoro.

44 casos

«La epidemia está al norte y se controlará, además, el río Congo, de alguna manera, nos hace de barrera». En cualquier caso, parece que a María no le preocupa el brote aún si llegara a la puerta de su casa. «No se me pasa por la cabeza pensar en la repatriación en caso de contagio por ébola, he tenido problemas peores y aquí sigo».

Esta misionera de las Carmelitas de la Caridad de Vedruna asegura, además, que convive con otras hermanas congolesas que no se irían «yo tampoco, ni siquiera si hubiera una guerra».

Según los últimos datos de la Organozación Mundial de la Salud, hasta el pasado 15 de mayo se han reportado en RDC un total de 44 casos de ébola (3 confirmados, 20 probables y 21 sospechosos). De ese total, se contabilizaron 44 muertes.