Una pareja camina por el paseo marítimo de Blackpool (Reino Unido) este miércoles, 3 de enero de 2018
Una pareja camina por el paseo marítimo de Blackpool (Reino Unido) este miércoles, 3 de enero de 2018 - EFE

Miles de hogares sin luz, vientos de más de 200 kilómetros por hora y varios heridos, el balance del paso de Eleanor por Europa

Bélgica, Suiza, Reino Unido y Francia sufren el paso de la nueva tormenta de invierno

MADRIDActualizado:

La tormenta Eleanor, procedente del Atlántico, mantiene este miércoles a media Europa en alerta.

Bélgica, por ejemplo, está en alerta naranja por fuertes lluvias y vientos que han llegado a los 120 kilómetros por hora, lo que ha provocado desperfectos en todo el país. En el sureste se han registrado el mayor número de intervenciones de los bomberos, unas 160, a causa de las precipitaciones que cayeron durante toda la noche, informaron las autoridades.

Muchas carreteras también han sufrido cortes debido a la caída de árboles, ramas y cables eléctricos.

El Instituto Real Meteorológico belga espera pasar a alerta amarilla hoy aunque todavía habrá vientos de entre 90 y 110 kilómetros por hora y fuertes lluvias.

La tormenta Eleanor también ha afectado a Holanda, donde 252 vuelos han sido anulados ya en el aeropuerto de Amsterdam. Las autoridades holandesas también han decidido cerrar algunas presas para evitar inundaciones en el interior.

En el Reino Unido miles de viviendas están sin suministro eléctrico por los fuertes vientos, mientras que hay alerta de inundaciones en algunas zonas costeras, informaron fuentes oficiales.

El Servicio Meteorológico indicó que mantiene la alerta de fuertes vientos, de unos 128 kilómetros por hora, en Gales, Inglaterra, el sur de Escocia y gran parte de Irlanda del Norte.

En Gales, un hombre resultó herido al caer un árbol sobre su automóvil en el Valle de Glamorgan, Gales.

En Irlanda del Norte, 12.000 hogares no tienen electricidad, mientras que hay 2.700 propiedades sin energía en Inglaterra y 460 en Gales, por el paso de esta tormenta procedente del Atlántico.

Según las autoridades, los vientos provocaron el desplome de líneas eléctricas, mientras que varias carreteras quedaron cerradas por la caída de árboles, como ha sido el caso de dos tramos de la autopista M25 en el condado de Hertfordshire, a las afueras de Londres.

La Agencia del Medioambiente, por su parte, avisó de que los fuertes vientos y la marea alta pueden causar inundaciones en algunas zonas costeras del país.

Así, hay 60 alertas de inundaciones en Inglaterra, más de 30 en Gales y más de 10 en Escocia, en tanto que los servicios de transbordadores que parten y llegan a la isla de Man, al noroeste de Inglaterra, han sido suspendidos.

La nueva tormenta de invierno también ha dejado sin suministro eléctrico a 200.000 hogares en el norte de Francia y se espera que se dirija a otras regiones del país a lo largo del día, dijo el miércoles el gestor de red eléctrica Enedis.

Las viviendas de la región de Normandía fueron las más afectadas por la tormenta Eleanor, dijo la filial de la estatal EDF, aunque también tuvo incidencia en los alrededores de París y en zonas del noreste como Picardie y Champaña-Ardenas.

Ocho personas heridas en Suiza

Por su parte, Suiza ya sufrió el impacto de Eleanor o Burglind, que ha provocado ráfagas de viento de más de 200 kilómetros por hora en algunos puntos del país y ha causado varios heridos y graves perturbaciones.

En el cantón de Berna resultaron heridas ocho personas, en su mayoría de carácter leve, al descarrilar un vagón de un tren a la altura de Lenk por un fuerte golpe de viento, según la Policía.

Previamente, las autoridades habían informado de tres heridos leves a causa de la borrasca.

En el cantón de Lucerna una persona padeció cortes en la cara al estallar el parabrisas de su coche por el impacto de la tormenta y en el de Neuchâtel dos personas mayores sufrieron caídas al perder el equilibrio, indicó la radiotelevisión pública SRF.

La tormenta, de nivel tres en la mayor parte del país sobre una escala de cinco, de acuerdo con el servicio meteorológico de Suiza, ha provocado perturbaciones en el tráfico ferroviario y aéreo y en las autovías, así como el cierre de estaciones de esquí y de zoológicos y apagones en el cantón de Berna, en Lucerna y en Zúrich.

En la montaña Säntis, en el noreste del país, hubo vientos de hasta 160 kilómetros por hora, aunque el récord se registró con 201 kilómetros por hora en Andermatt, en el cantón de Uri, superando los 195 kilómetros por hora en el monte Pilatus.

En los valles y las ciudades helvéticas los vientos alcanzan entre 70 y 150 kilómetros por hora, y, según los meteorólogos, se trata de la tormenta más intensa en años, no solo en Suiza, sino también en otros países europeos.

Por ello, los aeropuertos de Ginebra y Zúrich sufren retrasos y algunas suspensiones de vuelos, mientras que el aeródromo de Basilea-Mulhouse, en la vecina Francia, tuvo que suprimir durante una hora y media el tráfico aéreo.

Los barcos en los lagos de Thun y Constanza han suspendido sus travesías y varios trenes regionales sufrieron interrupciones.

También varios tramos de autovía fueron cortados debido a camiones volcados y otros obstáculos peligrosos en la calzada.

«Avalanchas grandes y espontáneas»

Eleanor o Burglind también ha dejado intensas lluvias, por lo que el Instituto para la Nieve y la Investigación de Avalanchas habla de una situación «crítica» en las montañas, donde actualmente muchos suizos y turistas aprovechan los días libres para esquiar.

En el cantón de San Galo, varios esquiadores se han quedado atrapados en los teleféricos de la estación de Pizol.

En el cantón de Valais, el nivel de alerta es de cuatro de un total de cinco y «el peligro puede aumentar en las próximas horas», indicó Christine Pielmeir, del Instituto para la Nieve, a la agencia suiza ATS.

Por el viento, que aumenta las temperaturas, en combinación con las nevadas, Pielmeir espera «avalanchas grandes y espontáneas» en los próximos días, el más peligroso, el jueves.

En la localidad de Conthey, en el Valais, ya se ha evacuado a entre 20 y 40 personas por el peligro de avalanchas.