La oncóloga infantil, Blanca López-Ibor de HM Hospitales de Madrid
La oncóloga infantil, Blanca López-Ibor de HM Hospitales de Madrid - ISABEL PERMUY

Mecenazgo para salvar vidas

La Fundación Mutua Madrileña destina cada año 1,7 millones de euros a proyectos de investigación liderados por médicos, la mayoría en centros de la Comunidad de Madrid

MADRIDActualizado:

Muchos de los avances que salvan vidas no salen de los laboratorios de grandes centros científicos. También son fruto de la investigación que se hace en los hospitales, cerca de los pacientes. La Fundación Mutua Madrileña destina cada año 1,7 millones de euros a algunos de estos proyectos liderados por médicos, la mayoría en centros de la Comunidad de Madrid.

Las ayudas buscan impulsar mejoras en el tratamiento de los trasplantes, las enfermedades raras, las lesiones traumatológicas y el cáncer. He aquí una pequeña muestra de cómo ese apoyo económico puede cambiar el pronóstico de muchos enfermos.

1234
  1. Pruebas menos invasivas para un tumor cerebral infantil

    Blanca López-Ibor, oncóloga infantil del HM Hospitales E
    Blanca López-Ibor, oncóloga infantil del HM Hospitales E

    El 85 por ciento de los tumores cerebrales infantiles son curables. Hasta ahí la buena noticia porque existe un cáncer especialmente cruel llamado glioma difuso de protuberancia para el que no existe tratamiento. Por su localización es inoperable y tampoco son efectivas la quimio y la radioterapia. Suele afectar a niños de entre cuatro y nueve años que van perdiendo el control muscular como si fueran enfermos de ELA. La oncóloga Blanca López-Ibor, de la Fundación de Investigación HM Hospitales de Madrid, investiga en el perfil genético de este tumor y en un método poco invasivo que permita evaluar su estado en tiempo real, sin punciones ni cirugía. El equipo de López-Ibor quiere hallar ADN del tumor en la sangre de los enfermos con un simple análisis.

  2. Predecir la evolución de un traumatismo craneal

    Guillermo Ortega, investiga en el Hospital de La Princesa de Madrid
    Guillermo Ortega, investiga en el Hospital de La Princesa de Madrid - IGNACIO GIL

    Uno de los riesgos de sufrir un fuerte golpe en la cabeza es la inflamación del cerebro. Cuando sucede, la masa cerebral no tiene espacio para expandirse dentro de esa caja cerrada que es el cráneo y aumenta la presión que podría causar la muerte o provocar daños irreversibles en el cerebro. Medir el sufrimiento cerebral por presión intracraneal no es fácil. El procedimiento estándar consiste es introducir un sensor de presión dentro de la cavidad cranealy mantenerlo durante varios días, lo que implica el riesgo de una cirugía en el cerebro y de infección. En el Hospital de La Princesa de Madrid Guillermo Ortega lidera un equipo multidisciplinar de médicos -intensivistas, neurofisiólogos y neurocirujanos-, biólogos y físicos para predecir la evolución del traumatismo craneal con una técnica no invasiva. Su aproximación es más matemática que médica. Trabajan en un análisis masivo de datos (Big Data) cosechados en las UCI de los hospitales y equipos médicos para desarrollar una herramienta con la que medir la presión intracraneal sin abrir el cráneo. «No solo desaparecerían los riesgos, sino que se podría pensar en medir el daño de forma ambulatoria», asegura Ortega.

  3. La mejor dosis de ibuprofeno para ayudar a los bebés prematuros

    Las doctoras Carmen Brav o y Anabel Blanco IGNACIO GIL

    La lucha de los prematuros comienza desde su primer día de vida. La inmadurez de sus órganos les expone a numerosas complicaciones. Una de ellas es el cierre del ductus arterioso, un vaso sanguíneo que si no se cierra espontáneamente genera graves problemas circulatorios. A estos niños se les ayuda con un medicamento tan convencional como el ibuprofeno, pero no está exento de efectos secundarios. En el Hospital La Paz de Madrid, la neonatóloga Carmen Bravo estudia cómo evitar uno de los efectos más peligrosos: la enterocolitis necrotizante, que puede obligar a realizar un trasplante intestinal. Bravo cree que la clave puede estar en el tiempo en el que administra la dosis. «La misma cantidad, pero de manera lenta».

  4. Un único tratamiento para curar la leucemia y el sida

    Rafael Duarte, con su equipo del Hospital Puerta de Hierro de Madrid
    Rafael Duarte, con su equipo del Hospital Puerta de Hierro de Madrid - ABC

    ¿Y si se pudiera curar al mismo tiempo una leucemia y el sida? La Fundación Mutua Madrileña financia el primer ensayo clínico del mundo diseñado para probar si el trasplante de células de sangre del cordón umbilical con una mutación genética específica puede curar un tumor de la sangre (leucemia o linfoma) y borrar de un plumazo el VIH en personas seropositivas. El equipo de Rafael Duarte del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, quiere replicar el caso de Timothy Brown, conocido como el «paciente de Berlín». Él fue el primer paciente curado de VIH tras recibir un trasplante de médula. Brown desarrolló una leucemia en 2006 y su hematólogo seleccionó para su tratamiento el trasplante de un donante cuyos genes portaban una rara mutación que proporciona una protección natural contra el sida.

    Médicos de todo el mundo han intentado replicar este logro sin éxito. En España, Duarte lo ha probado con dos pacientes que sufren un cáncer hematológico y son seropositivos. En el primero funcionó -el VIH se eliminó-, pero falleció por su enfermedad oncológica. El segundo, aún está en seguimiento, a la espera de confirmar la eliminación del virus en sangre.

    Rafael Duarte es muy cauto con los resultados y con el experimento. Aunque se demostrara que el trasplante «resetea» el sistema inmunológico este tratamiento «no estaría justificado en personas que solo tienen VIH. La indicación de trasplantes es la neoplasia, no el virus del sida», insiste.