Sociedad

Mascotas: la leishmaniosis, un enemigo silencioso

España, como muchos países de la Cuenca Mediterránea es endémica, es decir, presenta casos de esta enfermedad de manera bastante continua, desde hace décadas en que fue descubierta

Mascotas: la leishmaniosis, un enemigo silencioso
CARMEN ANIORTE - Actualizado: Guardado en:

En la especie canina se considera una enfermedad insidiosa, grave y potencialmente mortal. En la especie humana, puede afectar a personas inmunosuprimidas por cualquier causa. La enfermedad se debe, según nos comenta el doctor Javier Álvarez de la Villa del Centro Veterinario Víctor de la Serna, «a un protozoo del género Leishmania, el cual será transmitido por un mosquito». Se ha buscado, pues, el microorganismo agresor, la colaboración de un insecto volador. Este método de ataque hacia los mamíferos es frecuente, eficaz y mortífero. Común en otras enfermedades como la malaria, el dengue, la fiebre amarilla o el nuevo virus del Zika entre otros. El mosquito transmisor de estas enfermedades es diferente en cada caso.

Todos los propietarios de mascotas deben ser conscientes de la importancia de controlar la buena salud de sus animales. Hablar de Leishmaniosis o Leishmaniasis son palabras mayores...¿qué es? ¿de qué se trata? Estamos hablando de una enfermedad parasitaria que afecta a la piel, las mucosas y los órganos internos de numerosos mamíferos, incluido el hombre. Está causada por un parásito llamado Leishmania y es transmitida por la picadura de un mosquito denominado Flebotomo, que actúa como vector o foco de la enfermedad. Se trata de un pequeño, leve y ligero díptero de color pardo-amarillento o marronaceo. Su aspecto es insignificante y es un volador silencioso. No emite sonido ni «melodía» alguno con su vuelo desordenado y un poco caótico, cuando se arremolina sobre sus presas (perros, liebres, conejos, humanos…).

¿Cómo es?

Hablemos un poco más de él. Como siempre, conocer al enemigo, nos ayudará a prevenirlo y a combatirlo. Comienza a estar activo al final del duro y frío invierno. En mayo y abril el sol nos acompañará más tiempo y la temperatura media aumentará, los huevos protegidos en grietas, oquedades y otros parapetos naturales eclosionarán en esos meses. Una vez adultos, y tras la fecundación, el mosquito hembra necesitará un alimento muy rico en nutrientes, mucho más que su habitual dieta de savia y néctar vegetal y este, por desgracia, será la sangre.

En cualquier lugar boscoso, rural, urbano o periurbano la hembra del mosquito podrá aspirar sangre de un animal enfermo que conocemos como portador y una vez infectada transmitirá ,al alimentarse sobre otros animales sanos, la enfermedad. Nuestro propio y querido perro se encuentra, pues, bajo la larga sombra de una amenaza silenciosa. El mosquito liviano e insignificante del que estamos hablando, casi no lo vemos cuando ataca a nuestros canes; «quiere» pasar desapercibido. Además no es ruidoso como el vuelo de otros mosquitos, que todos conocemos, en los crepúsculos y noches del estío. Es por ello más difícil de combatir, parece que no está, pero está.

Cuando el ocaso anuncia el final del día, sale de oquedades y grietas en busca de alimento. Capta de las efímeras corrientes de aire, información sobre un mamífero, se arremolina sobre él y se precipita sobre la cálida y blanda piel (principalmente zonas de poco pelo). Clava su alargado aparato bucal ayudándose de sustancias para producir una pequeña hemorragia y vaso dilatación, a fin de alimentarse mejor. En este acto de alimentación una hembra del mosquito, si está infectada, transmitirá al regurgitar, el microbio en la microherida abierta, la temida enfermedad.

Prevención

Una de las características de la leishmania estriba en que los síntomas que el propietario puede visualizar en su animal de compañía pueden aparecer después de semanas e incluso meses tras la picadura. Nuestro compañero, puede adelgazar poco a poco, perder brillo en el pelo, beber más , comer menos, tener heridas en diferentes puntos de la piel, caérsele el pelo, estar más triste y un largo etcétera. Acudimos entonces al veterinario... Pero cuidado, ¡puede ser tarde! ahora me entienden lo de enemigo silencioso del título de este artículo: el culpable, un protozoo microscópico, su transmisor, un mosquito insignificante y la enfermedad destructora orgánica inadvertida.

Por todo ello, es imprescindible controlar la enfermedad. Humanos y animales de compañía estaremos más tranquilos. Para ello, los veterinarios establecen un programa de actuación. Primero le colocamos la mejor «coraza» a nuestra querida mascota. Entiéndame, no es una armadura de metal claro, es una protección química, invisible pero muy eficaz; collares y pipetas con reconocido éxito frente al mosquito flebótomo. La sustancia, una permetrina ,se difunde en el manto cutáneo de nuestros perros y ojo, posee un potente efecto repelente. A nuestro mortal enemigo, el mosquito, se le quitaran las ganas de picar.

El nuevo olor de la mascota, lo disuade, ya no es atractivo. Este es, sin duda, un gran método y tiene eficacias al 95%. Si el mosquito no pica no hay enfermedad y ,además, si no chupa sangre no se reproducirá,pues son hematófagos-dependientes.

Consejos y test en otoño

Su veterinario, le explicará qué productos y como utilizarlos según su experiencia práctica. Una segunda línea se basa en modificar la respuesta inmune, es decir las defensas de nuestro can frente a la leishmaniosis. Vacunas y otros productos se utilizan a este fin. Su veterinario le argumentará en base a criterios de eficacia y efectos secundarios sobre la conveniencia para su mascota, en particular. La tercera fase de control actúa sobre el ambiente. Eliminemos al mosquito mediante mosquiteras, e impregnaciones con insecticidas coherentes con el medio ambiente. Esto lo podemos hacer en nuestro jardín o en el lugar de veraneo.

A nivel global las delegaciones de salud y medio ambiente también lucharán, se eliminarán escombreras, se limpiaran los cauces de los ríos, se concienciara sobre la leishmania a la población en general, se harán planes globales de desinsectación, planes de recogida de basuras y limpieza de las ciudades más eficaces, programas de educación ciudadana desde la escuelas a fin de concienciarnos más con el medio ambiente participando así todos en su conservación y limpieza.

Una última cuestión es la realización de un simple Test en Otoño, a nuestra mascota. Ha desaparecido ya el mosquito, la temperatura ha descendido y nuestro enemigo frena el ciclo de ataques y puesta de huevos. Las protecciones instauradas son casi siempre muy eficaces pero… nuestro perro tiene siempre un pequeño porcentaje de verse afectado. Realizamos el test y estamos seguros todo el año. El argumento es detectar la enfermedad antes de que la misma produzca síntomas y daños internos. Cogida a tiempo, el tratamiento es más sencillo y el pronóstico mucho más alentador

Desgraciadamente la leishmaniosis es famosa en nuestro país y en otros de la Cuenca Mediterránea y América latina. Muchos propietarios la conocen de primera mano por las funestas consecuencias sobre su querido animal de compañía o de oídas por vecinos que han perdido su perro transmitido por el mosquito.

En los últimos 20 años el grado de avance frente a la enfermedad en nuestro país ha sido grande gracias a las autoridades veterinarias y, cómo no, de ustedes propietarios, que han sabido concienciarse y con su amor ,han luchado en la primera línea protegiendo a su querida mascota y controlandola. Son menos ahora los perros portadores, los no tratados y los no protegidos pero… «La batalla sigue, no bajaremos la guardia», comenta el doctor Álvarez de la Villa.

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