Sociedad

Lanzan el primer dispositivo médico para la corrección de las orejas prominentes sin necesidad de cirugía

Este nuevo implante se presenta como alternativa a la cirugía: corrige también de forma permanente pero la intervención sólo dura 20 minutos, se realiza con anestesia local y tiene menos riesgos y complicaciones postoperatorias

Lanzan el primer dispositivo médico para la corrección de las orejas prominentes sin necesidad de cirugía
ABC Madrid - Actualizado: Guardado en:

El 5% de la población tiene orejas prominentes o lo que comúnmente se denomina orejas de «soplillo». Más de la mitad reconoce haber sufrido bromas relacionadas con el tamaño y forma de sus orejas y hasta el 46% asegura que han sido burlas que les han hecho daño.

«Para muchas personas se trata de un complejo que disminuye su autoestima y por eso buscan una solución estética; sin embargo, no todos se atreven a pasar por la otoplastia, una cirugía para corregir las deformaciones de la oreja, por los riesgos y complicaciones postoperatorios que conlleva», afirma Antonio Porcuna, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora y director de la Clínica Porcuna & De Benito en Madrid.

Por ello, Allergan acaba de lanzar en España el primer dispositivo médico para la corrección de las orejas prominentes con una técnica mínimamente invasiva. Se presenta como una alternativa a la cirugía habitual ya que, además de corregir también las orejas de manera permanente, la intervención dura en torno a los 20 minutos, sólo se utiliza anestesia local y conlleva menos riesgos y complicaciones postoperatorias que la otoplastia.

«Al ser una intervención mínima que se realiza de forma ambulatoria y que sólo requiere 2-3 puntos, muchos pacientes con orejas prominentes que llevan años acomplejados por su aspecto físico se interesarán por este implante», asegura Porcuna. Sobre todo, recuerda este experto, porque la preocupación principal de estas personas es el resultado final, aspecto que siempre se desconoce con la otoplastia.

Sin embargo, «este dispositivo cuenta con unos simuladores previos que se colocan en el exterior de las orejas y permiten ‘elegir’ el grado de cambio así como predecir la imagen estética final, es decir, es un tratamiento personalizado», explica.

Para los especialistas, «este implante supone también una ventaja porque elimina los riesgos quirúrgicos y las complicaciones postoperatorias derivadas de las suturas permanentes enterradas y de la manipulación quirúrgica del cartílago auricular», sostiene Porcuna. Además, añade, «esta técnica va a ayudar enormemente a los cirujanos puesto que acorta significativamente el tiempo en el quirófano».

Este implante está indicado para aquellas orejas prominentes que tienen un pliegue antihélix poco desarrollado y se puede implantar en adultos y niños mayores de 7 años. Se trata de una aleación metálica de nitinol recubierta de oro de 24 quilates de calidad médica para que sea menos visible bajo la piel de la oreja5. No es necesario llevar una venda en la cabeza después del tratamiento, a diferencia de la otoplastia, por lo que la mayoría puede volver a su rutina diaria de forma inmediata.

«Escucha tus orejas»

El 77% de las personas con orejas de «soplillo» se sentiría mejor si no las tuviera de esta forma. Según el estudio «Escucha tus orejas» elaborado por Allergan, el 55% de los encuestados considera que la imagen de la cara, incluyendo las orejas, influye en la autoestima personal.

Tanto que, hasta un 77% piensa que, en caso de sufrir muchas burlas por las orejas, una persona empezar a aislarse socialmente por vergüenza. Por este motivo, un 34% asegura que se sentiría más feliz si no tuviera las orejas de «soplillo», un 23% afirma que tendría una mayor autoestima y un 20% confiesa que tendría menos vergüenza en público.

«Evidentemente el verse guapo y mejor ante el espejo eleva la autoestima, pero también es importante quererse a uno mismo y aceptarse», asevera Silvia Álava, psicóloga y especialista en inteligencia emocional. No obstante, «lo habitual es que los complejos no se resuelvan solos y no desaparezcan con el tiempo», añade. Por tanto, «cuando el complejo interfiere en la vida cotidiana, tiene un impacto en las relaciones sociales o laborales y la persona sabe que se sentirá mejor si pone una solución definitiva, es hora de valorar un tratamiento médico», sostiene Álava.

En el caso de los más pequeños, y según el estudio, 9 de cada 10 opinan que las bromas o burlas hacia las orejas son más duras y frecuentes durante la infancia porque los niños pueden ser muy crueles3. «Es importante que los padres trabajen la empatía y la autoestima de los menores», recuerda esta psicóloga. ¿Cuándo deberían los progenitores sopesar una solución estética? «Si el niño está sufriendo, no se relaciona bien con los demás, evita jugar o hacer actividades, no quiere ir al colegio, le cuesta conciliar el sueño y está triste… hay que hacer algo rápido al respecto», concluye Álava.

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