Sociedad

La justicia determina que el humo de un fumador alemán no es motivo para echarle de su vivienda

Friedhelm Adlofs, de 78 años, ha ganado la batalla frente a su casera y sus vecinos, quienes pedían que abandonase su casa por el humo y el olor a cigarrillos

Un alemán de 78 años ha ganado la batalla frente a su casera y sus vecinos, quienes pedían que abandonase su casa por el humo y el olor a cigarrillos
Un alemán de 78 años ha ganado la batalla frente a su casera y sus vecinos, quienes pedían que abandonase su casa por el humo y el olor a cigarrillos - REUTERS
EFE - Actualizado: Guardado en:

El alemán Friedhelm Adolfs, de 78 años, ha logrado una importante victoria judicial en la larga batalla que mantenía en los tribunales frente a su casera, que quiere echarlo del apartamento en el que vive por las quejas de los vecinos por el humo y el olor de sus cigarrillos.

El caso, convertido en Alemania en paradigma de los enfrentamientos entre fumadores y no fumadores por sus derechos, ha dado un giro con una nueva sentencia de la Audiencia de Düsseldorf, que rechazó las pretensiones de la casera.

Tras cuarenta años viviendo en la misma casa, Adolfs había perdido en primera instancia y en esa misma Audiencia, que en junio de 2014 atendió las protestas de los vecinos de su edificio, donde siguió viviendo una vez retirado tras trabajar como conserje.

El juzgado dio por buena la versión de los vecinos y el administrador de la finca, quienes denunciaron que la situación era insostenible y perjudicial para su salud. Después de morir su mujer el acusado apenas aireaba su casa y el humo se colaba en las zonas comunes del edificio.

Sin embargo, el Tribunal Supremo ordenó el año pasado que el caso volviera a los juzgados de Düsseldorf y que se procediera a recoger más pruebas antes de darle carpetazo.

En la repetición del proceso, los testimonios de los testigos, según el relato de la prensa local, fueron en muchos casos contradictorios, según quien los hubiera convocado, la casera o la defensa de Adolfs.

El juez determinó que no se ha podido comprobar de forma concluyente que el inquilino haya violado de forma sistemática sus obligaciones como arrendatario.

Con su sentencia, la audiencia paralizó la expulsión de su vivienda del que la prensa ya califica como el segundo fumador más conocido de Alemania, tras el fallecido excanciller Helmut Schmidt.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios