Juana Rivas

Un juez italiano permite a Juana Rivas hablar diariamente con sus hijos

El abogado del padre relata a ABC que los menores «lloran todos los días, porque la madre no les tranquiliza» y ha solicitado al juez que las llamadas con Rivas, a quien tilda de «peligrosa», se reduzcan a tres en la semana.

La justicia italiana autoriza a Juana Rivas hablar con sus hijos por teléfono
La justicia italiana autoriza a Juana Rivas hablar con sus hijos por teléfono - EFE
√ĀNGEL G√ďMEZ FUENTES - @agfuentes1 Corresponsal En Roma - Actualizado: Guardado en: Sociedad

Los hijos de Juana Rivas, de tres y once años, que se encuentran con su padre, el italiano Francesco Arcuri, en Carloforte, localidad de Cerdeña, pueden hablar diariamente con la madre mediante videollamadas. Así sucede desde hace una semana, por decisión de un juez italiano, pero los abogados de Arcuri pretenden limitar la comunicación porque aseguran que «los niños lloran cada día, ya que la madre no los tranquiliza», como manifiesta a ABC el abogado Bruno Poli, miembro de la defensa de Arcuri.

«El magistrado que dio esa autorización no es el juez que lleva el tema de la custodia de los niños. Éste se encontraba de vacaciones, y cuando la madre hizo la solicitud para comunicarse con los hijos, un juez de turno dio la autorización, pero no conoce exactamente los hechos», subraya Bruno Poli. Ahora las videollamadas de la madre son diarias, pero el abogado Poli señala que se ha pedido al juez de Cagliari que sean reducidas a tres por semana. «Hemos hecho esta solicitud, porque cada vez que la madre llama a los niños, éstos lloran. No les tranquiliza», asevera.

«Rivas ha declarado que no volverá a Italia, porque su vida está ya en España con su nueva pareja. Ante esta situación, no entendemos por qué no tranquiliza a los niños que están con el padre. Tendremos una respuesta del juez a esta solicitud de modificación la semana próxima, y esperamos que sea favorable», indica Bruno Poli, quien precisa que esta situación de videollamadas es insostenible, porque «además el padre vive una forma de prisión». «No puede alejarse de la casa», afirma el letrado. «Si por casualidad no coge la llamada, porque está en un lugar sin cobertura, la madre puede presentar una protesta y Francesco Arcuri podría ser penalizado. Así que es impensable continuar así, salvo que haya una cierta colaboración con la madre, que nosotros estamos dispuestos a acoger. Si la madre dijera, 'llámame tú cuando sea la hora o cuando tengas tiempo', entonces sería todo diferente. Sobre todo, el problema es que ella no tranquiliza a los niños».

La situación, «nada confortable»

Poli precisa que los niños están viviendo una situación «nada confortable». «Estos hijos han sido alejados del padre durante un año y medio . Y los niños tienen necesidad de una cierta tranquilidad para poderse readaptar al padre. Cuando la madre se dedica todos los días a decirles que volverán con ella, ¿cómo se pueden sentir los niños?». Cree Bruno Poli que la situación cambiará a partir del 31 de octubre, fecha en que está previsto el juicio en Cagliari: «Ese día la señora Juana Rivas será puesta frente a todas sus responsabilidades jurídicas, es decir, frente a todo lo que ha hecho en España con el secuestro de niños, sus difamaciones y el no obedecer sentencias. Hemos pedido ya al juez que pierda la patria potestad que está prevista por la ley italiana, que en casos de este tipo es automática. No creemos que venga al juicio, por temor a ser arrestada, porque aquí se expone a ese peligro. El artículo 574 bis del Códido penal prevé hasta 4 años de cárcel y la pena accesoria de la suspensión de la patria potestad», aclara el abogado.

Una «mujer peligrosa»

Bruno Poli califica a Juana Rivas de «mujer peligrosa, de la que no es posible fiarse». «Nosotros habíamos pedido al juez que no fuera demasiado severo y que la madre tuviera, de acuerdo con el padre, visitas sin límites, que pudiera llevar los niños donde quisiera y hacer todo lo que le apeteciera. Pero luego la señora tuvo aquel comportamiento en España… Todo eso nos hace entender que esta mujer es peligrosa: No respeta las sentencias, no obedece a nadie y se toma la justicia por su cuenta. Podría, en una de sus visitas libres, coger a los niños y llevárseles a Argentina o a Perú. De esto tenemos miedo. Por ello hemos pedido que las visitan no sean sin límite, sino que estén controladas. Serán los servicios sociales los que las controlen». Hoy por hoy, la defensa de Francesco Arcuri cree que Rivas seguramente no volverá a Italia: «Pensamos que a esta mujer, con el comportamiento que ha tenido, sus abogados italianos le habrán dicho que corre el riesgo de ser arrestada y enfrentarse a un duro proceso en Italia», concluye en declaraciones a este medio.

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