Un trabajador japonés en la oficina
Un trabajador japonés en la oficina - REUTERS

El elevado número de muertes de japoneses por exceso de trabajo

«Karoshi», la palabra con la que denominan los fallecimientos a causa de trabajar hasta 60 horas semanales

MadridActualizado:

Un término tan extendido y usado como «conciliación», cada vez más de moda en el lenguaje cotidiano, no existe en determinados países. Es el caso de Japón, donde sus habitantes viven por y para trabajar, olvidando muchas veces a sus familias y también la vida social. Sí que existe, por ejemplo, la palabra «karoshi», que, traducida, significaría algo así como «muerte por exceso de trabajo».

Cada año, cientos o tal vez miles de japoneses, mueren trabajando. Kiyotaka Serizawa es uno de ellos. Falleció hace año un año a los 34 años de edad. Se quitó la vida después de haber trabajado 60 horas a la semana durante más de un mes en una empresa que se dedica al mantenimiento de edificios. «Sus amigos me dijeron que estaban sorprendidos de lo mucho que trabajaba», dijo su padre en una entrevista a los medios locales según informa «The Independent».

La «cultura del trabajo» se inició en la década de los 70, cuando los salarios eran bajos y los trabajadores querían multiplicar sus ingresos. Más tarde se mantuvo durante los 80 y ya en los 90, cuando los trabajadores temían perder sus puestos de trabajo se aferraron a ellos y aceptaron estas condiciones.

Si bien la jornada laboral básica es de 40 horas semanales, muchos trabajadores no dudan en trabajar horas extras por temor a ser reprendido. Esto ha llevado al concepto de «tiempo extra de servicio», donde servicio se traduce como «libre».

Este horario implacable ha llevado al karoshi, que se manifiesta desde un ataque al corazón a un derrame cerebral o, directamente, a un suicidio provocado por el exceso de trabajo. Por eso ya se ha convertido en una causa reconocida de muerte. Según cifras del Ministerio de Trabajo, últimamente se han producido 189 muertes calificadas dentro de este grupo, aunque los expertos creen que se cuentan por muchos más.

Una vez que una muerte se clasifica como karoshi , la familia de la víctima tiene derecho a una compensación automática a través de un tipo de sistema de beneficios de los trabajadores. El número de reclamaciones por casos relacionados karoshi llegó a su máximo histórico de 2.310 en el año que termina en marzo, según cifras del gobierno. Sin embargo, menos de un tercio de estas solicitudes son resueltas de manera favorable.