Sociedad

Japón investiga la muerte sospechosa de 48 pacientes en un hospital

La Policía sospecha de que podrían haber sido envenenados por goteo intravenoso con una sustancia química presente en los desinfectantes

Los periodistas se agolpan a las puertas del hospital de Oguchi
Los periodistas se agolpan a las puertas del hospital de Oguchi - ABC
ABC Madrid - Actualizado: Guardado en:

La policía de Japón están investigando la muerte sospechosa de 48 pacientes de edad avanzada en el hospital de Oguchi en Yokohama, en la región de Kantō, en isla de Honshū, después de que las autopsias de dos de ellos revelaran que habían sido envenenadas por goteos intravenosos mezclada con una sustancia química que se encuentra en los desinfectantes.

La investigación del asesinato se centró inicialmente en dos hombres que murieron a los pocos días de diferencia a mediados del mes pasado. Ambos habían sido envenenados a través de un agujero pequeño realizado en el goteo intravenoso administrado a uno de ellos.

La investigación se ha ampliado para incluir a otras 46 personas que han muerto desde principios de julio. Estos pacientes estaban siendo tratados en el mismo piso del hospital que los dos hombres asesinados, según informó la agencia Kyodo.

El personal del centro hospitalario había encontrado la semana pasada marcadas con pinchazos diez de las 50 bolsas de goteo almacenadas cerca de la oficina de las enfermeras en el mismo piso.

La policía todavía no han identificado públicamente a ningún sospechoso, pero fuentes anónimas cercanas a la investigación señalaron que las dos muertes recientes eran probables que hubieran sido causadas por alguien con conocimientos médicos y conectada con el hospital.

«Vemos que muchas personas fallecen de forma natural en el hospital, pero tenía la impresión de que el número de los que morían estaba aumentando un poco», apuntó un funcionario del hospital. La policía ya ha admitido que es poco probable que pueda establecer la causa de la muerte en todos los casos, ya que muchos de los cuerpos ya han sido incinerado.

La investigación se produce dos meses después de que Satoshi Uematsu, un ex trabajador, matara a 19 residentes en un centro de atención a discapacitados y herido a otros 27 pacientes en el peor asesinato en masa de Japón desde la Segunda Guerra Mundial.

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