Sociedad

La inestabilidad de la pirámide: nueve pasos al suicidio demográfico español

El envejecimiento de la población pone en juego el pago de las pensiones, el de los gastos sanitarios y el de la dependencia

La inestabilidad de la pirámide: nueve pasos al suicidio demográfico español
LUIS CANO - lcsantacruz - Actualizado: Guardado en:

La polémica campaña esta semana del Ministerio de Salud italiano para fomentar la fertilidad ha reavivado el debate sobre la crisis de natalidad en Europa. En España, los indicadores son aún más alarmantes, y tienen su reflejo en un brusco cambio demográfico de población en las últimas décadas que ha dado lugar a una pirámide inestable con una base cada vez más estrecha.

El envejecimiento de la población no es un fenómeno neutro: en juego están el pago de las pensiones, el de los gastos sanitarios y el de la dependencia. El retraso de la maternidad es solo uno de los pasos de España hacia el suicidio demográfico si no cambia la tendencia:

-España presenta una de las tasas de fecundidad más bajas de Europa: 1,32 hijos por mujer (1,28 hijos por española y 1,65 por extranjera). Está por debajo de la media de la Unión Europea (1,57) y de los 2,1 hijos por mujer que asegura el reemplazo generacional.

-España está entre los países en el que las mujeres son madres a una edad más tardía, 30,6 años (32,4 años para las españolas y 29,4 para las extranjeras). Este retraso complica la llegada de más hijos.

-Desde 2008, cuando nacieron más de medio millón de niños y se logró el máximo en 30 años, la caída del número de nacimientos ya alcanza el 19,4%. Al bajo índice de fertilidad por mujer hay que añadir otro factor: el número de mujeres entre 15 y 49 años, esto es, en edad de ser madres, no ha dejado de bajar desde 2009.

-En 2015, por primera vez desde que hay registros anuales, España registró más muertes que nacimientos, dando como resultado un saldo vegetativo negativo de 2.753. Nacieron un 2% menos niños que el año anterior, mientras que el número de defunciones creció un 6,7% más.

-La inmigración y su impacto favorable sobre la natalidad permitió rozar los 47 millones de habitantes en 2012. A partir de entonces entró en una fase de crecimiento negativo que continúa. Desde ese año la población total ha caído en 380.000 habitantes.

-El saldo de las migraciones es claramente negativo desde el comienzo de la crisis. En los últimos cinco años las personas que han abandonado España superan en casi 600.000 a los inmigrantes llegados en este periodo. Aunque el saldo sigue en números negativos, las cifras se han contenido.

-Las mayores pérdidas de población se han producido entre los más jóvenes. Los menores de 34 años son 2,5 millones de personas menos desde el comienzo de la crisis. De ellas, 2,11 son personas entre 25 y 34 años.

8-La esperanza de vida en España se ha reducido por primera vez desde 2005, y se sitúa en 82,7 años (79,9 los hombres y 85,4 las mujeres). A pesar de ese ligero descenso, es el cuarto país del mundo con mayor longevidad, por detrás de Japón, Suiza y Singapur, según la OMS.

9. Los mayores de 65 años ya suponen el 19% de la población, un porcentaje en aumento constante.

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