El aeropuerto de Melville Hall, tras la devastación en la isla de Dominica a consecuencia del Huracán María
El aeropuerto de Melville Hall, tras la devastación en la isla de Dominica a consecuencia del Huracán María - EFE

El huracán María, al nivel de los peores desastres de la historia de EE.UU.

El principal reto para que Puerto Rico, la más afectada, pueda seguir adelante, es recuperar las comunicaciones telefónicas, el servicio de electricidad y la distribución de combustible

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El huracán María que devastó Puerto Ricoes comparable por la magnitud de su destrucción a los peores desastres naturales que se han registrado en territorio de Estados Unidos, según el director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema) para el Caribe, Alejandro de la Campa. El funcionario ha dicho en una entrevista con Efe que la devastación provocada por María solo la ha visto en fenómenos como el huracán Katrina, que en 2005 devastó el sur de Estados Unidos, y que las ayudas superarán con toda seguridad los 2.300 millones de dólares que en 1998 recibió Puerto Rico tras el paso del ciclón Georges.

De la Campa dijo que a pesar del daño causado hay que mirar al futuro con esperanza y que la reconstrucción es un «reto grandísimo» que hay que encarar con optimismo después de la desolación que sufre la isla caribeña, donde murieron al paso del huracán María 16 personas. De la Campa destacó que ahora el principal reto para que Puerto Rico pueda seguir adelante es recuperar las comunicaciones telefónicas, el servicio de electricidad y la distribución de combustible para que pueda llegar a las estaciones de gasolina, en las que miles de personas se agolpan todos los días.

Para alcanzar ese objetivo, Fema coordina sobre el terreno en Puerto Rico un total de 5.000 miembros de agencias federales que trabajan en áreas de seguridad, infraestructuras, energía y comunicaciones, entre otras. «A esos 5.000 agentes federales hay que sumar tres buques de EE.UU. que están situados alrededor de Puerto Rico», dijo De la Campa. El funcionario estadounidense subrayó que la prioridad ahora pasa por recuperar las comunicaciones telefónicas, que, una semana después del paso del huracán María por Puerto Rico, siguen muy mermadas y que, incluso, es aún difícil mantener contacto con algunos municipios.

«Para contribuir a alcanzar ese objetivo disponemos de cientos de ingenieros», ha explicado De la Campa, tras matizar que a pesar del esfuerzo es necesario tiempo para que se restablezca la normalidad. «La destrucción es general», dijo, después de recordar que tras recorrer en helicóptero la práctica totalidad de la isla pudo comprobar cómo fueron destruidas de forma masiva viviendas e infraestructuras. El director de Fema para el Caribe indicó que otra de las prioridades es que el servicio de electricidad se restablezca, lo que piensan que se tardará entre semanas y meses dependiendo de las áreas de Puerto Rico.

La falta de combustible, el problema más grave

De la Campa subrayó que, quizá, el problema más importante que sufre ahora mismo la isla es el de la falta de combustible, que no llega con fluidez ni a las estaciones de gasolina ni a supermercados, que lo necesitan para hacer funcionar sus plantas de generación de energía a través de diesel. Explicó que el problema, que lastra gravemente la recuperación de la normalidad, es que el combustible no llegaba debido a que no hay suficientes camiones para su distribución.

«Muchos de los camioneros no podían trabajar porque se habían visto afectados por los daños en sus casas y tenían que atender sus propias situaciones personales», dijo De la Campa, para quien poco a poco la situación ha mejorado. Además, explicó que las gasolineras no abrieron, en muchos casos debido a que temían por su seguridad, razón por la que anunció la llegada en los próximos días de 1.500 agentes del orden federales que velarán para prevenir ataques contra los puestos de gasolina.

El funcionario indicó que además se mantuvo una reunión con supermercados para hacerles saber que el combustible está disponible en los depósitos de las compañías petrolíferas que operan en la isla y que se garantiza la seguridad por agentes federales. Para facilitar el transporte de combustible, han llegado a la isla 200 vehículos que ayudarán a que llegue a todos los rincones de Puerto Rico. «Hay agua, comida y combustible», celebró De la Campa, tras asegurar que además en breve llegará a Puerto Rico un cargamento con 6 millones de litros de agua, una ayuda, resaltó, acorde con la magnitud de un desastre que ha hecho historia en la isla.