Bomberos tratando de apagar el fuego en la región de Viseu (Portugal)
Bomberos tratando de apagar el fuego en la región de Viseu (Portugal) - EFE

¿Por qué los fuegos fueron tan devastadores en Portugal?

Guía para entender cómo es posible que hayan muerto 108 personas por el fuego este año en el país vecino

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

En vísperas de la moción de censura anunciada por el Centro Democrático y Social (CDS) contra el Gobierno socialista de António Costa por su gestión de los incendios, un Consejo de Ministros extraordinario movió ficha ayer con la aprobación de dos medidas clave: destinar 400 millones de euros a la reconstrucción de casas o empresas y la renovación del bosque, así como centralizar la coordinación de los aviones apagafuegos en el Ejército del Aire.

Son las primeras respuestas institucionales que los portugueses sienten realmente de forma palpable, después de unos últimos meses tan trágicos como que este 2017 es el más mortífero en la historia del país vecino a causa de las devastadoras llamas, con 108 fallecidos en lo que va de año.

Y, sobre todo, nunca antes había ardido tanta superficie forestal en territorio luso: nada menos que 510.000 hectáreas desde enero hasta mediados de octubre, muy por encima de las 430.000 de todo 2003 y cuatro veces más que las calcinadas en España.

El caso es que la indignación popular se plasma en diversas manifestaciones en Lisboa, Oporto, Braga o Coimbra. E incluso los barones socialistas presionaron para que dimitiese la ministra de Administración Interna, Constança Urbano de Sousa.

¿Tiene Portugal suficientes medios?

Rotundamente no. La flota propia disponible de manera permanente apenas sobrepasa los 15 aviones, por lo que Portugal ha tenido que activar en varias ocasiones este año el Mecanismo Europeo de Protección contra Incendios, con España como principal socio. Esta última tragedia, con 44 muertos, aconteció después de que el Gobierno cancelara el alquiler de otros 29 aparatos al final de septiembre, por considerar que la llegada del otoño disminuía el riesgo de incendios a pesar de las altas temperaturas de octubre.

¿Por qué no se ha podido proteger la vida de 108 personas?

La tragedia de Pedrógao Grande (distrito de Leiria) el pasado 17 de junio, donde perdieron la vida 65 lugareños, puso de manifiesto graves fallos de coordinación entre los distintos cuerpos: Protección Civil, Bomberos y Guardia Nacional Republicana. Se improvisó un mando único, pero no logró alcanzar la eficacia y rapidez necesarias. Así, quienes huían de las llamas recibieron indicaciones contradictorias y la mayoría terminó en la «carretera de la muerte». Ahora, en octubre, las cosas no mejoraron mucho más.

¿Son incendios provocados?

Varios cargos intermedios del Ministerio de Administración Interna y el presidente de los bomberos, Jaime Marta Soares, han explicado que ven «una mano criminal» en la proliferación de fuegos, especialmente a lo largo de la franja centro-norte del país vecino. Las sospechas están basadas en las más de 70 detenciones practicadas y, sobre todo, en el hecho de que los incendios presentan varios frentes activos y se prenden de noche, cuando las temperaturas ya no son tan altas como de día. Las investigaciones señalan a la eléctrica EDP por la colisión entre varios postes de alta tensión y algunos árboles.

¿Ha recortado el Gobierno socialista portugués en presupuesto antifuegos desde que accedió al poder en diciembre de 2015?

Sí. Desde la llegada de los socialistas al Palacio de Sao Bento, el presupuesto de esta partida se redujo un 9% en relación al Ejecutivo anterior, que comandaba el conservador Pedro Passos Coelho.

¿No rectificará António Costa?

El primer ministro solo pidió disculpas por los fallos de gestión a los familiares de las víctimas de los incendios cuando habían transcurrido cinco días de esta última oleada de las llamas. Un Consejo de Ministro extraordinario convocado ‘in extremis’ centraliza la coordinación de los aviones apagafuegos en el Ejército del Aire.