Una casa de apuestas madrileña
Una casa de apuestas madrileña - ISABEL PERMUY
Sociedad

Los factores que alimentan la adicción a las apuestas entre los jóvenes

Las tecnologías, el dinero fácil, el papel de los ídolos de masas, los mecanismos sociales, la sencilla accesibilidad o la publicidad favorecen el desarrollo de esta patología

MadridActualizado:

La adicción que muchos jóvenes en España están desarrollando a las apuestas puede responder a varios factores, que van más allá del apego que «los chavales» le tienen a las nuevas tecnologías, dicen los expertos. «La búsqueda de dinero fácil es fundamental, así como la facilidad que tienen para apostar desde cualquier sitio y a cualquier disciplina deportiva solo con apretar un botón», afirma el doctor José Miguel Gaona, psiquiatra con más de 25 años de experiencia en el tratamiento de adicciones y director de Neurosalus, centro «pionero» en estas desintoxicaciones.

«En muchas familias los padres apenas tienen influencia y control sobre sus hijos, menos aún con las redes sociales e internet», añade Gaona, que recuerda que la estructura social actual, de jóvenes enganchados a las tecnologías, es «clave». «Los chavales son adictos al móvil y las casas de apuestas sacan aplicaciones, que son como juegos para ellos», afirma a este respecto.

El factor social también es muy relevante en este sentido. Apostar no es algo «que esté mal visto» y «parece algo divertido», cuenta Gaona. «Los mecanismos sociales favorecen el desarrollo del juego online y la gran cantidad de anuncios que lo promocionan tampoco ayuda», asegura.

Además, «os jóvenes son carne de cañón para la publicidad subliminal y tienen un arma muy peligrosa en su teléfono», como considera el psicólogo clínico Sergio García, director de dos centros en Madrid, que introduce también otro elemento clave. «Hay una competitividad innegable propia de la edad. Si uno apuesta, todos lo hacen para ver quién es el mejor».

Aparte de ello, también es muy importante el papel que juegan los ídolos de masas. Deportistas de élite como Usain Bolt o Rafa Nadal y varios de los mejores clubes deportivos del mundo publicitan el juego online. Prueba de ello es que Codere Apuestas es patrocinador y la «casa de apuestas oficial» del Real Madrid.

Hay excepciones

Aunque no todos los ídolos de masas están a favor de promocionar el juego. El ejemplo más claro se produjo en la final de la Supercopa de Europa de fútbol de 2006, disputada entre el Fútbol Club Barcelona y el Sevilla en Mónaco. Aquel día, el futbolista del conjunto andaluz Frédéric Kanouté se tapó con un esparadrapo la publicidad que lucía su equipo, propia de una casa de juego online, al ser su religión —la musulmana— «contraria a los juegos de azar».