El mosquito tigre es uno de los vectores que pueden transmitir la infección
El mosquito tigre es uno de los vectores que pueden transmitir la infección - ABC

Europa investiga si un turista francés pudo contagiarse del virus del Nilo en Sevilla o Huelva

La Junta ha activado el protocolo de vigilancia ante la posible aparición de nuevos casos de una infección que se transmite con la picadura de un mosquito

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El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, en sus siglas en inglés), investiga si un ciudadano francés pudo contagiarse en Andalucía de la enfermedad del virus del Nilo, una infección exótica y poco habitual en Europa que transmite la picadura de un mosquito. Si se confirma definitivamente el diagnóstico, sería la segunda vez que se documentan casos en Andalucía. Hace seis años, hubo dos casos en la provincia de Cádiz.

El virus del Nilo Occidental no suele ser una enfermedad grave. En el 80 por ciento de las ocasiones cursa de forma asintomática o produce síntomas leves, similares a los de un proceso gripal, que pueden pasar desapercibidos. Solo en raras ocasiones los afectados sufren complicaciones graves, como la meningitis o la encefalitis. El ciudadano francés afectado sí tuvo síntomas importantes que requirieron asistencia médica en su país y por eso ahora se ha podido documentar el caso.

Aunque el Centro Europeo para el Control de Enfermedades aún no da por confirmado el contagio en España, la Junta de Andalucía reconoce que en estos momentos se dan las circunstancias para que los mosquitos puedan estar transmitiendo la infección. La Junta ha detectado la presencia del virus del Nilo en caballos en las provincias de Cádiz, Málaga, Sevilla y Huelva, lo que indica que la infección podría estar circulando.

Las regiones con humedales son propicias a la circulación de este virus porque conviven las aves migratorias con una fuerte presencia de mosquitos, los dos actores que nesita este patógeno para mantenerse en la Naturaleza. El ciclo infeccioso comienza cuando los mosquitos pican a aves que ya están enfermas y se convierten así, en portadores del virus, listos para infectar a otra víctima, ya sean animales o humanos. Existen 43 clases de mosquitos que pueden transmitir el virus, como el mosquito «tigre», que hace estragos en Cataluña con su picadura.

Once nuevos casos en Europa

El virus del Nilo está disperso por todo el mundo. Fue aislado por primera vez en 1937 en la sangre de una mujer en el distrito del Nilo Occidental, en Uganda. Está muy extendido por el continente africano y Asia, pero también preocupa mucho en Estados Unidos. Cada otoño mantiene en jaque a la población estadounidense, con centenares de afectados y algunas víctimas mortales.

En el sur de Europa su presencia es más rara, solo aparece de forma esporádica. Sus últimas visitas han sido en El Algarve portugués y en Badajoz, próximo a la frontera con Portugal. También se recuerdan apariciones puntuales con pequeños brotes en La Camarga francesa, en Italia y en el centro de Europa. Aunque siempre con pocas víctimas humanas.

Durante la semana pasada, el ECDC ha documentado once nuevos casos. En Rumanía, Hungría, Francia —del turista que viajó a España— , en Rusia e Israel.

Donaciones de sangre

La Consejería de Salud de Andalucía mantiene activado el Protocolo de Vigilancia y Alerta ante esta enfermedad y que se corresponde con el protocolo establecido a nivel nacional, siguiendo las recomendaciones de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.

Cuando se detecta la presencia del virus en una zona, tanto en caballos como en personas, se activa este protocolo que incluye la información necesaria a los centros de atención primaria y hospitales de la zona donde se detecta.

De este modo, se ponen los mecanismos necesarios para detectar precozmente la enfermedad durante el periodo de actividad del vector (que en el caso de este mosquito es desde abril a finales de noviembre). De detectarse algún caso sospechoso, las pruebas se realizarían en el laboratorio de referencia en Granada, informó la Consejería en un comunicado.

Cuando el caso aparece en una persona, también se establecen medidas de prevención en el ámbito de la donación de sangre, a través de una prueba que se realizará a la sangre extraída para determinar si contiene el virus del Nilo Occidental. En caso de ser así, se desecharía la sangre y se le comunicaría a la persona donante, para el seguimiento de su estado de salud.