Alumnos de los ciclos formativos de profesional en Colegio Salesianos Atocha.
Alumnos de los ciclos formativos de profesional en Colegio Salesianos Atocha. - ISABEL PERMUY

«Las empresas confunden a los estudiantes con trabajadores»

En el colegio Salesiano de Atocha están convencidos de que la FP son «imprescindibles porque salvan a muchos jóvenes» del abandono escolar.

MadridActualizado:

Apenas se atraviesa la puerta principal del colegio Salesiano de Atocha, en pleno corazón de Madrid, aparecen las herramientas, los ordenadores y las máquinas. En lugar de libros hay circuitos y en lugar de apuntes, planos.

El objetivo del centro es que sus alumnos de Formación Profesional (FP) aprendan en un entorno que se asemeje «al milímetro» al de una empresa o industria para que el joven consiga las competencias que demanda el mercado laboral. Y a la vista de los resultados, lo consiguen. Más del 70% de sus egresados tienen un empleo inmediatamente después de acabar la FP. Incluso algunos de sus ciclos (Básica, de Grado Medio, Superior o Dual) tienen lista de espera. «Cada vez hay más alumnos interesados en estudiar FP. Eso es una realidad», comenta su director, Mariano Garrido. Este salesiano -que pasó por FP antes de terminar ingeniería- está convencido de que estos ciclos de formación son «imprescindibles porque salvan a muchos jóvenes» del abandono escolar.

El centro que dirige lleva más de medio siglo a sus espaldas formando a los jóvenes en los oficios más clásicos, como la mecánica o la electricidad, y también los más innovadores, como la mecatrónica. Francisco Martí es uno de los más de mil jóvenes inscritos para este curso. Está en segundo de Electromecánica. «Me lo recomendó mi madre y me metí para probar. La verdad es que me gusta mucho», apunta este joven de 23 años, que decidió no seguir Bachillerato porque «no era buen alumno». En FP, en cambio, destaca. «Hay muchos malos alumnos de la ESO que aquí son brillantes y al revés», asegura Garrido.

Más financiación

Entre los retos de estos ciclos de formación, su director destaca sobre todo la necesidad de «aumentar la financiación» y «cambiar la cultura organizacional» de las empresas. En el caso concreto de la FP Dual, Garrido considera que «no termina de funcionar» porque «las empresas confunden a los alumnos con trabajadores cuando el objetivo es que aprendan». Garrido también lamenta la falta de continuidad. «Ciertas empresas cogen la FP Dual para un año y una vez que consiguen formar a los empleados que necesitan ya no siguen».