Una persona con exceso de peso hace ejercicio en un gimnasio
Una persona con exceso de peso hace ejercicio en un gimnasio

Desengáñese, la obesidad saludable no existe

Tener la diabetes o el colesterol a raya no es una garantía de buena salud cuando se tienen kilos de más

MADRIDActualizado:

A todos nos gusta leer que el chocolate es bueno para el corazón o que el vino tinto prolonga la vida. Y, ¿por qué no?, que la obesidad también puede ser saludable. Los primeros estudios científicos que empezaron a extender esta teoría se remontan a los años 90. La demostración de que algunas personas con exceso de peso podrían estar metabólicamente sanos (sin colesterol, diabetes o hipertensión) extendió la teoría de los obesos saludables. Los ecos de esta teoría siguen casi 30 años después, a pesar de que un goteo de investigaciones recientes han ido desmontándola poco a poco. El último trabajo se publica en la revista «Cell Reports» y deja claro que la obesidad saludable es poco más que un mito o un espejismo. Los «fofisanos» no existen.

El estudio compara muestras de tejido graso de individulos obesos que habían sido clasificados metabólicamente como insanos o sanos. Se define como metabolismo saludable a aquellas personas que, pese a sus kilos de más, no tienen más de dos de las siguientes complicaciones cardiometabólicas: diabetes tipo 2, hipertensión o dislipemia (elevada concentración de lípidos o grasas en sangre), y que no consumen medicación para corregir ninguna de ellas.

Obesidad, el enemigo

Al compar la grasa de los dos grupos de obesos se vió cómo la expresión de genes en el tejido en ambos grupos eran similares. «Nuestro trabajo sugiere que se necesitan intervenciones más firmes para que reduzcan el peso aquellas personas que hemos considerado previamente como saludables», pide Mikael Ryden del Instituto Karolinska de Suecia y autor principal del estudio. «La obesidad es promueve la alteración de la expresión genética del tejido graso y deberíamos poner el foco en cómo evitar el sobrepeso». Los kilos de más y la acumulación de grasa abdominal, más que un factor de riesgo, son el principal factor que determina la salud metabólica de una persona.

La investigación se realizó con pacientes que se habían sometido a una cirugía bariátrica para reducir la capacidad de su estómago y poder adelgazar. Por tanto, eran personas con una obesidad severa. El Instituto Karolinska quiere comprobar ahora si tiene los mismos resultados con personas menos obesas.

Espejismo momentáneo

Otros trabajos han advertido que quienes están metabólicamente sanos no pueden interpretar que están protegidos frente a la enfermedad cardiovascular, la diabetes o el cáncer. Ni que ese perfil saludable les acompañará de forma indefinida. Un obeso sano no lo será indefinidamente y, a medida que envejezca, su riesgo irá aumentado.

Hace dos años, una investigación española llegaba a una conclusión similar. En la revista «Diabetes Care», el departamento de Endocrinología de la Universidad de Navarra aseguraba que el riesgo de sufrir alteraciones cardiometabólicas de este grupo de obesos, era similar al del resto de obesos con trastornos metabólicos adversos. Sus autores pedían entonces que la categoría de «obeso metabólicamente sano» se utilizara «con precaución» y se buscaran diagnósticos más precisos para mejorar el tratamiento de cada individuo.

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