Cambio climático

«Debemos prepararnos para un futuro climático desagradable y difícil»

El economista William Nordhaus, galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento de Cambio Climático

MadridActualizado:

Casi cuatro décadas antes de que el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) introdujera en su quinto informe de evaluación (2014) que el límite seguro para evitar los peores efectos del cambio climático es que la temperatura no aumente más de 2ºC sobre el nivel preindustrial, el economista William Nordhaus (Nuevo México, Estados Unidos, 1941) ya apuntaba esa cifra en un artículo publicado en 1977, basándose en los registros paleoclimáticos disponibles en ese momento, cuando la ciencia del clima era aún incipiente.

A partir de ahí su trabajo y empeño se centraron en desarrollar un modelo que integrara las contribuciones de las ciencias del clima y la economía para identificar las políticas más eficaces contra el calentamiento global, algo que logró en 1992. Unos modelos que hoy en día siguen vigentes y se usan en todo el mundo para analizar las políticas relativas al clima y para estimar las consecuencias socioeconómicas de seguir emitiendo y decidir cuáles son las medidas más eficaces para afrontar este riesgo.

Este trabajo, con el que logró que el cambio climático entrara en la agenda de los economistas, le ha valido ahora el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático. Nordhaus ocupa la cátedra Sterling de Economía de la Universidad de Yale y el premio se le otorga por fundar el campo de la economía del cambio climático desarrollando «de forma pionera -explica el acta del jurado- un modelo que integra las aportaciones de la ciencia del clima, la tecnología y la economía para responder a la pregunta: ¿Qué debe hacer el mundo para poner límites al cambio climático?»

Precio más alto para el CO2

Y su respuesta es clara: «Contaminar no puede salir gratis», dijo en una rueda de prensa telefónica tras conocer el fallo del jurado del Premio BBVA. En este sentido, este reputado economista -cuyo nombre ha sonado en varias ocasiones para el Nobel de Economía- considera que la mejor solución para detener el cambio climático sería gravar las emisiones de carbono a 40 euros por tonelada, en lugar del actual coste que en Europa ronda los 7,5 euros. «La receta fundamental para paliar el cambio climático es que los gobiernos, las empresas y los hogares paguen un precio alto por sus emisiones de carbono. Hoy no pagan prácticamente nada. Si el precio fuera más alto se recurriría a otras opciones, como las renovables. No es una receta que sepa muy rica, pero es la más eficaz».

En este sentido, Nordhaus confía en que el mercado de carbono puesto en marcha en China, el mayor mercado de CO2 del mundo, pueda contribuir a reducir el uso de carbón del mayor emisor mundial e incentivar la transición energética a nivel global, aunque insistió en que todavía es pronto para predecir el impacto que este mercado puede tener.

Tampoco están claras las consecuencias que la espantada dada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático pueda tener sobre la consecución del objetivo de los 2ºC: «El actual patrón de emisiones ya hace difícil conseguir el objetivo. Debemos avisar al mundo de que sufriremos cambios climáticos duraderos por la debilidad de las políticas actuales y prepararnos para un futuro desagradable y difícil», advierte.

El club del progreso

Si bien reconoce que el pacto alcanzado en la capital francesa en diciembre de 2015 «es una aspiración, que no va lo suficientemente lejos porque los compromisos nacionales de los países no están alineados con el objetivo de los 2ºC», el profesor Nordhaus confía en que «en tres años Estados Unidos vuelva al club de los países que siguen el camino del progreso». Y se muestra tajante al respecto: «No hay base científica en la que los escépticos puedan apoyarse».

Y lo compara con la situación de confusión que durante años alentó la industria del tabaco para negar la relación entre tabaquismo y cáncer. «La evidencia de la relación entre tabaquismo y cáncer está clara, fumar es peligroso para nuestra salud y el cambio climático lo es para la del planeta y para nosotros como sociedad».

A los negacionistas y escépticos «les diría que este es un problema muy importante y cada vez más grave, con un gran impacto por la subida del nivel del mar, los incendios forestales, consecuencias para la salud…Esto es real. Si nos importa no solo el presente sino nuestro futuro, tenemos que tomarnos esto en serio y trabajar con otros países para detenerlo. En Estados Unidos, protegemos nuestra seguridad nacional haciendo inversiones pensando en el futuro, y deberíamos hacer exactamente lo mismo ante el desafío del cambio climático. No es algo que vaya a dañar nuestra economía, sino a ayudarla. Las medidas que hay que tomar están claras, sólo falta la voluntad de ponerlas en marcha», concluye.