Sociedad

Debate sobre la medicina tradicional china tras morir de cáncer una actriz que rechazó la quimioterapia

Xu Ting, de solo 26 años, optó por métodos tradicionales como masajes de calor con ventosas y acupuntura, que resultaron inútiles contra el linfoma que sufría

La actriz china Xu Ting, en una imagen colgada en sus redes sociales
La actriz china Xu Ting, en una imagen colgada en sus redes sociales - FOTO CAPTURA DE WEIBO

A sus 26 años, la actriz china Xu Ting tenía toda su vida por delante y una prometedora carrera en el mundo del cine gracias a su cara de ángel. Pero un cáncer se interpuso demasiado pronto en su camino robándole sus sueños y también la vida. Su muerte, además, ha abierto un debate en China porque la joven rechazó la quimioterapia y decidió tratarse con medicina tradicional.

«No quiero que la quimioterapia me destruya hasta el punto de quedar irreconocible y, encima, pierda mi dinero», escribió la actriz en su cuenta de Weibo, la copia china del censurado Twitter, para justificar su decisión. Diagnosticada de un linfoma que le estaba anulando el sistema inmunológico, Xu Ting relató su calvario en las redes sociales, donde colgó fotos de los tratamientos a los que se sometía. Entre ellos destacaban sesiones de masajes con ventosas de calor (el famoso «cupping» que el nadador estadounidense Michael Phelps lució en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro), acupuntura, estiramientos y unas contundentes friegas que le dejaban enormes moratones sobre la piel.

Ante el sufrimiento que mostraban dichas imágenes, muchos de sus 300.000 seguidores le recomendaron que abandonara los remedios naturales y optara por métodos más modernos, ya que la medicina tradicional puede aliviar algunos síntomas y sanar males menores, pero no curar un cáncer. A pesar de todas estas advertencias, Xu Ting siguió adelante y, con su salud ya muy deteriorada, solo aceptó la quimioterapia en sus últimos días.

La joven falleció el pasado día 7, abriendo un enconado debate en China sobre la efectividad de la medicina tradicional. Mientras unos critican en las redes sociales que se trata de una superstición absolutamente inútil a la hora de luchar contra un tumor, que en algunos casos sí se puede tratar con medicina occidental, otros recuerdan que muchos enfermos de cáncer que se someten a la quimioterapia también acaban falleciendo.

Además, su muerte ha puesto de manifiesto las carencias del sistema sanitario chino, en el que los pacientes deben pagar elevadísimas sumas de dinero si quieren recibir un buen tratamiento. De lo contrario, pueden acabar muriendo por falta de una adecuada atención médica. Aunque Xu Ting, que pertenecía a una familia numerosa, se enorgullecía de haber trabajado muy duro toda su vida para pagar la educación de sus hermanos y comprarle una casa a sus padres, reconocía que no le gustaba gastar dinero en ella misma. Con la duda de saber si podría haberse salvado en caso de someterse a la quimioterapia, sus amigos y seguidores lloran su prematura muerte.

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