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«Por debajo de 15 euros dudo que haya una crema segura y con una concentración efectiva»

¿Funcionan igual las cremas de 3 euros que las de 300? Tres dermatólogas describen la utilidad real de las hidratantes y antiarrugas

 «Por debajo de 15 euros dudo que haya una crema segura y con una concentración efectiva»
N. R. C./E. M. Madrid - Actualizado: Guardado en:

¿Cómo influye el precio en la calidad de los cosméticos? ¿De verdad, hay I+D detrás de una crema antiarrugas? ¿cuándo hay que empezar a aplicarlas? Son algunas de las preguntas que surgen tras las conclusiones de un estudio de la organización de consumidores (OCU) que concluye que una crema de 2,99 euros de la cadena de supermercados Lidl es la mejor hidratante de todas las analizadas.

Las doctoras Natalia Jiménez y Rita Rodrigues del Grupo Dermatológico Pedro Jaén y Elía Roo de la Academia Española de Dermatología explican lo que hay que tener en cuenta antes de elegir una crema.

¿Por qué hay que hidratarse?

La mayoría de las cremas hidratantes tienen como objetivo mejorar la epidermis, la capa más superficial de la piel, y pocos cosméticos llegan a la dermis. Pero ahora se sabe que la buena hidratación de la capa córnea (la más externa) también tiene beneficios internos, favorece la producción de colágeno, evita la pérdida de agua y actúa contra el envejecimiento.

¿A partir de qué edad?

Las cremas no son una cuestión de edad sino de estado de la piel (grasa, seca, reactiva, con tendencia al acné...). En la mujer varía casi siempre vinculado a sus cambios hormonales. «En general, con los años, se tiene la tendencia de tener la piel más seca y requiere mucha más cantidad de hidratación, mientras que los jóvenes tienen la piel de textura ligera», explica Elía Roo, dermatóloga de la Academia Española de Dermatología.

¿Los hombres necesitan productos específicos?

No hay más diferencia que el tipo de piel. «Existen poderosas diferencias en el tipo de reclamo que se ofrece en los envases, pero esa es una cuestión de publicidad, más que de realidad», dice Roo. Las cremas que dejan brillo o grasa no suelen gustar a los hombres, que suelen producir también más emulsiones (porque ellos tienen más glándulas sebáceas), pero es el tipo de piel lo que marca la diferencia.

La fórmula perfecta que debemos buscar...

Las cremas hidratantes y antiarrugas no deberían elegirse por la belleza del envase o de su publicidad. Lo mejor es fijarse en la etiqueta. Estos son los principios activos que aconseja la dermatóloga Natalia Jiménez del Grupo de Dermatología Pedro Jaén: «Vitamina C como antioxidante en la crema de día, para neutralizar los daños de la contaminación; ácido retinoido, siempre por la noche para tratar los primeros signos de envejecimiento; ácido glicólico, por la mañana o la noche que elimina las células muertas y alisa la piel; y protección solar de un factor 50, para luchar contra la radiación.

Lo que debemos evitar...

Los cosméticos contienen una gran cantidad de químicos necesarios. Los que causan la mayoría de las alergias son los conservantes y fragancias. La doctora Rita Rodrigues del Grupo de Dermatología Pedro Jaén señala entre los conservantes con mayor riesgo de causar alergia están el conservante Kathon CG y otros liberadores del formol como Quanterniun 15, Germall 1150 o el Euxyl K400. En cuanto a las fragancias que mayores cuadros de intolerancia causan están el geraniol, musgo de encina, alcohol, cinámico y lyral.

Lo que hacemos mal...

Aplicar cosméticos en diferente lugar del indicado (la crema de la cara en el contorno de ojos, por ejemplo). Dejar los envases expuestos a fuentes de calor o luz o aplicárnoslos sin habernos lavado las manos previamente. También hay que evitar usar varios cosméticos sobre la misma zona sin quitar el anterior. Esto hace que se sumen la concentración de determinados compuestos químicos sobre la misma superficie cutánea, que de forma separada no ocasionarían problemas, pero que sumadas pueden superar el umbral de tolerancia cutáneo

¿El precio importa?

Todo depende de la composición de cada uno de ellos. Rodrigues aconseja que se utilicen cosméticos bien etiquetados, que contenga toda la información y el sello europeo. «Lo más importante de un cosmético es que pase las medidas de seguridad y que contengan una concentración efectiva de cada principio activo. Por debajo de los 15 euros no creemos que haya ningún cosmético que pase dichas medidas».

La ciencia que hay detrás de una crema...

Las firmas importantes de cosmética no lanzan una crema sin eficacia constatada. «Detrás de una crema hay ciencia», asegura Cristina Biurrun, directora del departamento científico de L’Oréal España. «Nuestro grupo destina 800 millones de euros anuales a investigación y contamos con 4.000 investigadores trabajando en diferentes áreas. El desarrollo de un nuevo cosmético necesita entre dos y ocho años desde que se empieza a investigar hasta que llega al punto de venta», detalla. En ese largo proceso se busca no solo la efectividad de las nuevas moléculas, sino su seguridad y tolerancia. Esta compañía, que agrupa a más de 30 marcas, es la que más invierte en I+D del sector.

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