Educación La Universidad española resiste la crisis pero agota sus reservas

El estudio «La contribución de las universidades españolas al desarrollo 2015» de la Fundación Conocimiento y Desarrollo advierte de que si no se actúa, en breve podría hablarse de la década perdida del sistema universitario

La Universidad de Alcalá (Madrid)
La Universidad de Alcalá (Madrid) - ABC
Alejandro Carra - AlejandroCarraB Madrid - Actualizado: Guardado en:

La Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) ha presentado la duodécima edición de su tradicional informe anual sobre la contribución de las universidades españolas al desarrollo, el Informe CYD 2015. En él, se pone el acento en la delicada situación que atraviesa nuestro sistema universitario, que ha visto disminuir los recursos públicos entre un 10% y un 20% de 2008 a 2014, y en la falta de iniciativas destinadas a acercar nuestro modelo de estudios superiores al de los países del norte y centro de Europa, considerados referentes educativos.

En general, nuestras universidades han hecho un esfuerzo casi épico para no hundir sus resultados académicos, igual que los estudiantes han aumentado su rendimiento tras el encarecimiento de las tasas, especialmente en segunda y sucesivas matrículas. Pero el informe advierte de que la universidad española ya no puede aguantar más y de que hay que transferir fondos sin más dilación. «No existen precedentes en estas últimas décadas de un impacto de estas características tan prolongado en el tiempo. Podremos seguramente hablar muy pronto de la década perdida del sistema universitario español», aseguran los autores del estudio.

Durante la presentación del informe, el vicepresidente de la Fundación, Francesc Solé, ha asegurado que las universidades han superado la crisis con un «esfuerzo digno de resaltar» a pesar de sus «limitaciones» pero ha avisado de que en el mundo los centros universitarios «van a toda velocidad». Y en esto ha coincidido con el coordinador del trabajo, Martí Parellada, que ha afirmado que hay que «dar un golpe de timón» a la financiación en las universidades para revertir la actual situación.

Alumnos con mejor rendimiento

En el curso 2014-2015, el número de alumnos matriculados en las universidades se situó en 1,36 millones, lo que supone un descenso del 3,9% respecto del curso anterior. Las causas de estas caídas en los últimos cursos, según el informe, habría que buscarlas en la reducción de la población entre 18 y 21 años, pero también en las fuertes subidas de los precios públicos universitarios, de un 20% en promedio en el grado. El endurecimiento de las becas también es otra de las causas que explica esta reducción de la comunidad universitaria, según los expertos.

La subida de las tasas ha tenido, sin embargo, otra derivada, la de la mejora de las tasas de rendimiento de los alumnos, que fue del 77,2%, un punto superior al curso anterior. En la otra cara, el progresivo incremento de las segundas, terceras y sucesivas matrículas ha hecho que la tasa de abandono en el primer año sea del 22,5%, un punto y medio por encima del dato del curso anterior.

Menos profesores pero buena ratio en las clases

La plantilla de personal docente e investigador ha caído un 6,6%. En total, el personal docente e investigador (PDI) que prestaba sus servicios en las universidades españolas ascendía a 115.366 personas. Según el tipo de contrato, el número de profesores funcionarios ha descendido de manera contínua en la última década, y más intensamente en los últimos años.

En el conjunto de los 10 últimos cursos, mientras que el número de PDI funcionario ha disminuido en algo más de 6.000 personas, el de los contratados ha aumentado en más de 10.000. Sin embargo, comparando la ratio estudiantes-profesores con los países más importantes de nuestro entorno europeo, solo Alemania mostraba una ratio aún más baja que la española (11,8 frente a 13,4).

Mejor inserción laboral pero sobrecualificados

Las tasas de paro de los egresados universitarios son menores que las de la población sin estudios superiores y además padecen menos contratación temporal y tienen mejores sueldos (un 51% más). Pero si comparamos con Europa, el porcentaje de universitarios empleados a tiempo parcial es el doble que en la UE. Otro dato negativo es el de la sobrecualificación. De hecho, España es el país de la UE en que un menor porcentaje de graduados superiores están empleados en ocupaciones de alta cualificación. En concreto, un 62,6% frente al 77% de media de la UE.

Menos gasto en Educación e I+D

Desde 2008 hasta 2012, el informe constata un descenso claro en España del gasto anual en educación superior por alumno (variación del -3,2%). Referenciado al porcentaje del PIB dedicado a Educación, en 2012, el estudio señala que España dedicó un 1,24%, frente al 1,36% de la UE-21 y el 1,55% de la OCDE. De los 32 países de esta última organización, España ocupa la posición 26.

El gasto en I+D respecto del PIB también se ha reducido. En 2014 supuso el 1,2% frente al 2,08% de la UE-15. Sin embargo, aunque desciende nuestra excelencia científica y nuestro liderazgo, nuestro país se sitúa en décima posición mundial en volumen de publicaciones.

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