J. M. NIETO

Los criminales machistas se cobraron 56 vidas el año del Pacto de Estado

«No nos podemos permitir que una mujer que denuncia muera asesinada», lamenta la presidenta del Observatorio del Poder Judicial

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Desde Estefanía y Matilde Teresa, asesinadas en Madrid nada más estrenar 2017, hasta Arancha, cuya pareja la degolló en diciembre en presencia de sus tres hijos pequeños en Azuqueca de Henares (Guadalajara), pasaron doce meses, otros 45 cadáveres (cuatro más que en 2016), un pacto de Estado y una cifra récord en toda la serie estadística: ocho niños murieron en manos de los agresores, que los utililzaron como arma arrojadiza contra las mujeres a las que querían dañar. Nunca antes se había dado este número, «intolerable» para la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, Ángeles Carmona, quien pide «más implicación en el entorno de la víctima a la hora de presentar denuncias». Baste un dato: los vecinos conocedores del maltrato en la puerta de al lado representan menos del 10% de las denuncias presentadas. «Hay que aislar al maltratador», desafía Carmona.

La vocal del Poder Judicial se muestra preocupada por la edad media de las mujeres asesinadas en 2017. De hecho, la mayoría de las víctimas, 26, tenían solo entre 21 y 40 años.

«Aunque ha descendido el número de víctimas con denuncia previa, nonos podemos permitir queuna mujer que ha dado el difícil paso de pedir ayuda, tenga que morir asesinada por su maltratador», dice Carmona a ABC.

De la respuesta que la Justicia da a las víctimas, la presidenta del Observatorio extrae algunas conclusiones que invitan al optimismo: sigue evolucionando al alza el número de denuncias presentadas, se conceden casi el 70% de las órdenes de protección y medidas cautelares y se ha alcanzado el 80% de sentencias condenatorias al agresor en muchos órganos judiciales. «El sistema de protección y los protocolos funcionan y cada vez hay menos espacios de impunidad. Las mujeres confían cada vez más en las instituciones y se acogen menos a su derecho a no declarar», resume. Aun así, se retiran del proceso una de cada diez.

Tras las malas noticias que arrojó 2017, las asociaciones de lucha contra la lacra machista no quieren poner el «contador a cero» al cambiar de año y tienen sus esperanzas puestas en el primer pacto de Estado sellado tras años de reivindicaciones. El Congreso dio luz verde en septiembre a este acuerdo, dotado con mil millones de euros para el próximo lustro y del que se descolgaron Unidos-Podemos y EH-Bildu, que se abstuvieron al verlo «insuficiente».

Derechos de los huérfanos

Dicho pacto incluye, entre las 200 medidas aprobadas, libertad vigilada sobre el maltratador en los momentos en que la víctima está más desprotegida, como el tiempo que transcurre cuando se dicta sentencia condenatoria hasta que se ejecuta dicha pena.

También suprime la custodia compartida de los hijos para el agresor y avala la retroactividad en las pensiones que perciben los hijos de víctimas. De ese modo, el dinero llegará a todos los que perdieron a alguna de las 943 asesinadas desde que se tienen estadísticas y no solo los contabilizados desde 2013, primer año en que los niños fueron reconocidos como víctimas directas. En 2017, 27 niños quedaron huérfanos por designio machista.