Sociedad

Cori Salchert: la mujer que adopta bebés terminales a cambio de nada

Esta estadounidense, junto a su familia, cuida de estos niños en su hogar, «la casa de la esperanza»

Cori Salchert en su casa junto con su bebé Charile
Cori Salchert en su casa junto con su bebé Charile - FACEBOOK
ABC Madrid - Actualizado: Guardado en:

¿Acogería a un bebé terminal, sabiendo que va a morir en poco tiempo? Hace falta ser de una pasta especial y Cori Salchert lo es.

Esta enfermera estadounidense y experta en duelo perinatal dedica su tiempo a cuidar y dar cariño a bebés que han sido abandonados por sus familias o que, simplemente, estas no se podían hacer cargo del gasto emocional y económico que supone tener un hijo en estas condiciones, según informa el medio Today.

Su primer bebé fue Emmalyn. Una niña que nació solo con una parte del cerebro y a la que Salchert acogió en su hogar, «la casa de la esperanza», como ha sido bautizada. La pequeña vivió apenas un mes y medio pero su muerte fue placentera gracias a esta enfermera que se hizo cargo de ella en sus primeros y últimos días.

La pequeña Emmalyn
La pequeña Emmalyn- FACEBOOK

Su labor continuó en el tiempo gracias, también, a su familia que está involucrada en el proyecto. Salchert tiene ocho hijos, seis de ellos biológicos y a su marido Marco. Ahora tienen a Charile un bebé adoptado en 2014 y al que los médicos daban 2 años como máximo de vida.

Pero Charile, con una grave lesión cerebral, sigue vivo. No sin esfuerzo pues solo este año le han tenido que reanimar diez veces. La pareja incluso compró una cama especial para podir dormir junto a él y todos los tubos y máquinas que le mantenían con vida.

Intentar dar a este pequeño todas las experiencias posibles antes de que se vaya, era una prioridad para esta familia, pero como contaron a Today la proxima vez que a Charile le de un ataque, le van a «dejar ir».

Cori Salchert en una cama hinchable con Charile
Cori Salchert en una cama hinchable con Charile- FACEBOOK

Tanta generosidad y compromiso con estos niños desvalidos pero demandantes de amor, tiene su origen en la infancia de la enfermera. Su hermana pequeña, Amie, padeció una meningitis que le ocasionó daños cerebrales por lo que sus padres decidieron internarla en una institución especializada. Al tiempo, Amie se ahogó en un estanque en un campo de golf. Sola. Algo que a Salchert le tocó profundamente y que ahora trata de redimir acompañando y queriendo a los pequeños que acoge en su «casa de la esperanza»

A parte de su trabajo en su hogar, Salchert ha creado una asociación, «Hope After Lost» en Sheboygan para ayudar psicológicamente a las familias que han sufrido la pérdida de un bebé.

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