Pasillos del Hospital Can Misses de Ibiza
Pasillos del Hospital Can Misses de Ibiza - ABC

El catalán no será un requisito para los médicos que trabajen en las urgencias del Hospital de Ibiza

La medida supone una excepción en el marco del decreto que en breve aprobará el Gobierno balear

PALMA DE MALLORCAActualizado:

Los once médicos que han decidido presentarse a la convocatoria para cubrir ocho plazas en el servicio de Urgencias del Hospital de Can Misses, en Ibiza, no tendrán que saber catalán para poder optar a alguna de esas plazas. Según ha podido confirmar ABC, el director general del IB-Salut, Juli Fuster, ha redactado una resolución provisional, avalada por un informe jurídico, en la que se asegura que el requisito del catalán «queda excluido en esta convocatoria».

Cabe recordar que el Gobierno balear, que preside la socialista Francina Armengol, está a punto de aprobar un controvertido decreto en el que se regula el conocimiento de catalán que se exigirá a los profesionales sanitarios que deseen trabajar en la Comunidad. La futura norma establece que la lengua catalana será un requisito para los auxiliares, enfermeros y médicos que se presenten a oposiciones. Los auxiliares deberán acreditar el nivel B1 —básico—, mientras que médicos y enfermeros deberán tener el nivel B2 —avanzado— para poder optar a una plaza en la sanidad pública.

Excepciones al decreto

El citado decreto fija, aun así, varias excepciones. Una de ellas establece que cuando haya menos aspirantes que plazas a cubrir, no se exigirá el conocimiento del catalán. La peculiaridad de la reciente convocatoria en el Hospital de Can Misses es que había en la misma más profesionales que querían presentarse —once— que vacantes ofertadas —ocho— en el servicio de Urgencias.

En un primer momento, se había excluido de esta convocatoria a los médicos que carecían del título de catalán, pero poco después el IB-Salut envió la citada resolución provisional. En este contexto, cabe recordar que en los casos en que un profesional foráneo consiga una plaza fija en cualquier centro sanitario público de Baleares, dispondrá luego de dos años para acreditar los conocimientos de catalán requeridos ahora en el archipiélago.

Posiciones divergentes

El Sindicato Médico de Baleares (Simebal) y el Sindicato de Enfermería (Satse) del Archipiélago, mayoritarios en el sector, anunciaron el pasado 17 de noviembre que impugnarían el mencionado decreto que fija el catalán como una exigencia. Ambos sindicatos consideran que la nueva norma dificultará la llegada de especialistas del resto de España a las islas. El anuncio de impugnación se produjo después de la reunión de la Mesa Sectorial de Sanidad, que había sido convocada por el Servicio de Salud del Govern. Simebal y Satse defendían que el dominio de la lengua catalana fuera sólo un mérito y no un requisito, al entender que debería primarse la atención sanitaria por encima del posible conocimiento o no de la lengua catalana.

La posición del Ejecutivo autonómico no parecería, en principio, muy alejada de la de ambos sindicatos. «En ningún momento se produce una discriminación dentro de nuestro personal, tanto sea fijo como temporal», afirmó tras la citada reunión el director general de Recursos Humanos y Relaciones Laborales del Servicio de Salud de la Comunidad, Gabriel Lladó. Asimismo, indicó que «de cara al personal temporal que tenemos, nosotros continuamos contratando tengan o no la acreditación de la lengua catalana, siempre que nos falte personal para dar servicio a nuestros usuarios».

Voluntad de negociación

En septiembre y en octubre se habían convocado ya dos reuniones previas de la Mesa Sectorial, a las que no acudieron ni Simebal ni Satse, en señal de protesta por el contenido del citado decreto y también por entender que por parte del Gobierno autonómico no existía ninguna voluntad de negociar posibles cambios. Tras la reunión del pasado mes de noviembre, los únicos trámites que quedan ahora pendientes antes de la entrada en vigor del mencionado decreto son su validación por parte del Consejo Consultivo y su aprobación por parte del Gobierno balear.

El texto del borrador del decreto fue pactado a finales del pasado verano por el PSOE y por MÉS por Mallorca —que forma parte del Ejecutivo de Armengol— tras varias semanas de discrepancias entre ambos partidos sobre si el catalán debía ser o no un requisito en la sanidad pública balear. Con anterioridad, en agosto, los ecosoberanistas de MÉS habían obligado a los socialistas a retirar una resolución inicial del Servicio de Salud en la que se dispensaba del conocimiento del catalán a médicos, enfermeros y farmacéuticos