Cumbre del Clima

La ONU avisa de que la acción climática es «imparable», pese a Trump

Ban Ki-moon confía en que el nuevo presidente de EE.UU. entienda la «gravedad» y «urgencia» del cambio climático

La jefa de cambio climático de la ONU, Patricia Espinosa (2i), el ministro de Exteriores marroquí, Saleheddin Mezuar (3i), el rey de Marruecos, Mohamed VI (c) y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon (23d) durante la cumbre de Naciones Unidas para el Clima (COP22) en Marrakech (Marruecos) hoy, 15 de noviembre de 2016
La jefa de cambio climático de la ONU, Patricia Espinosa (2i), el ministro de Exteriores marroquí, Saleheddin Mezuar (3i), el rey de Marruecos, Mohamed VI (c) y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon (23d) durante la cumbre de Naciones Unidas para el Clima (COP22) en Marrakech (Marruecos) hoy, 15 de noviembre de 2016 - EFE
A. Acosta - @Araceli_Acosta_ Madrid - Actualizado: Guardado en:

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, participó en la Cumbre de Marrakech con un mensaje optimista tras el jarro de agua fría que ha supuesto la elección de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos. «Lo que alguna vez fue impensable se ha vuelto imparable», dijo en una conferencia de prensa, y recordó que las empresas, estados y ciudades norteamericanas ya están luchando contra el cambio climático.

Ban dijo que compañías como General Mills y Kellogg, estados como California y ciudades como Nashville y Las Vegas están trabajando ya para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Como «el hombre de negocios exitoso que es -señaló- confió en que Trump entienda que las fuerzas del mercado ya estaban conduciendo a la economía mundial hacia energías más limpias, como la eólica y la solar, cada vez más baratas».

Trump ha dicho que el cambio climático es un cuento chino, que sacará a Estados Unidos del Acuerdo de París, adoptado el año pasado y que ya ha entrado en vigor, y que cancelará los próximos pagos a los programas climáticos. Ban, quien explicó que habló la semana pasada con Trump sobre asuntos relacionados con la paz, la seguridad y también el cambio climático, dijo que espera que Trump comprenda «la seriedad y la urgencia» del fenómeno del cambio climático y que está convencido de «escuchará los argumentos que se le presenten».

El fantasma de Kioto

A día de hoy el Acuerdo de París, que entró en vigor el pasado 4 de noviembre, ya ha sido ratificado por 109 países, muchos de ellos empujados por el impulso que supuso la ratificación por parte de Estados Unidos y China, los dos grandes emisores del planeta, a finales del mes de agosto.

Ahora, Donald Trump ha despertado al fantasma de Kioto, el primer pacto contra el cambio climático, alcanzado en esa ciudad japonesa en 1997, y del que Estados Unidos, que lo firmó, renegó posteriormente negándose a ratificarlo. Eso provocó una desbandada del resto de grandes emisores, y el pacto, maltrecho, ha llegado hasta nuestros días (su vigencia termina en 2020), pero solo vincula la Unión Europea, Noruega, Australia y Croacia, cuyas emisiones solo representan el 15% del global.

En un intento por reconducir el liderazgo de Estados Unidos, ahora en suspenso, China ya ha mostrado su voluntad férrea de seguir adelante y la Unión Europea ha desempolvado la llamada «High Ambition Coalition», que nació en la Cumbre de París, para aumentar la ambición de este pacto climático. Hasta un país petrolero como Arabia Saudí defendió el lunes el tratado climático. Y mientras, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, recalará martes y miércoles en Marrakech para intentar que la negociación climática no decaiga.

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