El ataque de unos guepardos que casi termina en desgracia familiar

Una familia francesa baja de su coche junto a sus hijos y es amenazada por unos guepardos

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Si vas de safari y te piden reiteradamente que no bajes de tu coche bajo ningún concepto, sólo hay una idea peor que desobedecer esa indicación: hacerlo en compañía de niños. Aunque los animales pueden estar acostumbrados a los visitantes, es imposible estar seguro de que no tendrán una reacción violenta que pueda causar daños irreparables. Sin lugar a dudas, esta es una lección que jamás olvidará la familia francesa que protagoniza un escalofriante vídeo que se ha hecho viral en YouTube.

El canal FPE Humor ha compartido las imágenes, grabadas por otro turista desde el interior de su vehículo. El terrible susto tuvo lugar en Beekse Bergen, un parque safari situado en los Países Bajos, cerca de la frontera con Bélgica. El vídeo ha superado en pocos días los cinco millones de reproducciones. En él vemos cómo una familia comete una imprudencia incomprensible: dos adultos descienden en dos ocasiones de su vehículo para disfrutar del paisaje, acompañados por dos niños de corta edad. Los guepardos reaccionan y el miedo invade la escena.

En un primer momento, la familia detiene su automóvil a un lado del camino y baja del mismo, permaneciendo justo al lado. Permiten que los niños hagan lo mismo y sacan sus teléfonos para fotografiar a los guepardos. Tras unos breves instantes vuelven a subir al coche y continúan con su camino, aunque sólo para detenerse unos metros más adelante. Cada vez más confiados, esta vez se alejan bastante de su automóvil. Su comportamiento invita a pensar que nunca han oído hablar de la célebre velocidad de los guepardos.

Dos félidos con actitud notablemente agresiva corren hacia la familia, que enseguida advierte el peligro. Sin embargo, es demasiado tarde para huir por rapidez. Está claro que los animales les darán caza si se les antoja. Una niña y el presunto padre son los primeros en alcanzar el vehículo, mientras que la madre, con un pequeño en brazos, queda un poco más atrás. Cuando está a punto de llegar al coche, un guepardo amaga con el ataque, sin llegar a consumarlo.

Finalmente todo acabó sin heridas que lamentar, pero a la vista de las imágenes es obvio que bien pudo ser una auténtica desgracia. Todo por desobedecer unas normas lógicas, justificadas a todas luces. No conviene correr riesgos innecesarios con animales salvajes, por más que estén en una zona controlada. Nada que ver con ejemplares más 'domesticados', como la leona que decidió abrazar a su cuidador por más que pudiese haberlo matado.