Sociedad

Los anticonceptivos, al banquillo por promover la depresión en mujeres que sufren bruscos cambios hormonales

Un estudio publicado en JAMA Psychiatry señala que existe una asociación entre los anticonceptivos hormonales (píldora, parche, anillo...) y la depresión

Los anticonceptivos, al banquillo por promover la depresión en mujeres que sufren bruscos cambios hormonales
JOSEFINA G. STEGMANN Madrid - Actualizado: Guardado en:

La anticoncepción hormonal es el segundo método anticonceptivo más utilizado en nuestro país. Incluye la píldora, el parche, el anillo, o el DIU hormonal.

Las mujeres optan por estos métodos por delante del preservativo o la vía quirúrjica. Ahora, un estudio publicado en JAMA Psychiatry viene a afirmar algo que quizás todas estas mujeres no sabían. Y es que existe una asociación entre los anticonceptivos hormonales y la depresión.

El estudio, realizado por un equipo de la Universidad de Copenhage, ha investigado a nada menos que 1.061.977 mujeres entre los 13 y los 34 años durante 13 años (desde enero de 2000 a diciembre de 2013).

Los investigadores han concluido que las mujeres que toman la conocida como minipíldora (que contiene solo progestágeno y no estrógeno) incrementan en un 34% la posibilidad de tomar antidepresivos y en un 23% en el caso de las que toman antinceptivos orales combinados.

El estudio también analiza la probabilidad de que una mujer sea diagnosticada con depresión y los resultados son similares, «aunque hay mayor asociación con la toma de antidepresivos que con el diagnóstico», aclara a ABC, Øjvind Lidegaard, profesora de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Copenhage.

Si bien el estudio solo se centra en mujeres que no tienen depresión previa a la toma de los anticonceptivos, Lidegaard concluye que esta enfermedad «puede empeorar» si la mujer que ya la padece comienza a tomarlos.

Los investigadores hacen hincapié en las adolescentes, ya que en este rango de edad (15 a 19) el riesgo de tomar antidepresivos sube al 80% para el caso de los antinceptivos orales combinados. «Las jóvenes son sensibles a muchas cosas, entre las que se incluyen los anticonceptivos hormonales, por eso son más peligrosos para ellas», advierte Lidegaard que recuerda que los médicos deben tener mucho cuidado a la hora de prescribir anticonceptivos, sobre todo en los casos de depresiones previas o actuales.

Es precisamente esa mayor sensibilidad que se tiene en la adolescencia lo que Modesto Rey Novoa, portavoz de la Sociedad Española de Contracepción ve como una cuestión a tener en cuenta que puede explicar cambios en el estado de ánimo no relacionados exclusivamente con los anticonceptivos. «El estudio hace hincapié en que la asociación es más notable en mujeres adolescentes, periodo en el que el cambio emocional es muy notable, por lo tanto, son situaciones de mayor vulnerabilidad. El anticonceptivo puede actuar como «promotor» más que como causante de trastornos del estado del ánimo, entre ellos, cuadros depresivos, en mujeres que ya están en situación de riesgo, en este caso las adolescentes».

Mujeres en situación de riesgo

¿Cuáles son las otras mujeres en situación de riesgo? «Mujeres que tienen una predisposición individual a los cambios hormonales, con mayor tendencia a cambios en el ánimo durante el ciclo, con sindorme premenstural acentuado, etc...». Es decir, aquello que forma parte de la fisiología femenina y que ya traen «dentro».

La investigadora no parece ver soluciones a este problema. «Son los progestágenos los responsables de la depresión y, lamentablemente, no es posible contar con un anticonceptivo oral solo con estrógenos». Por eso, se limita a recomendar a las mujeres jóvenes que si empiezan a tomar que prueben con una píldora con dosis bajas de estrógenos con levonogestrel o norgestimato.

Rey Novoa, sin embargo, tiene otra opinión respecto a estas opciones. «Si se les da una píldora baja en estrógenos tienen peor control del ciclo, sangrados irregulares y esto las mujeres lo llevan muy mal. El levonogestrel, por su parte, tiene bajo riesgo de trombosis pero tiene otros efectos secundarios como mayores problemas de androgenización llevando a la aparición de vello y acné...Una mujer joven con estos problemas puede ponerse muy mal. El norgestimato no tiene tanto efecto androgénico pero tiene riesgo de trombosis».

En líneas generales Novoa tiene sus reservas con las conclusiones del estudio. Recuerda que, en primer lugar, los antidepresivos no solo están indicados para la depresión sino también para el dolor crónico. Además, recuerda que la depresión es multifactorial en la que influyen cuestiones psicológicas y sociales que el estudio no tiene en cuenta. «Yo no eliminaría los consejos anticonceptivos aujnque cuando se haga un control sí es necesario estar pendiente de los cambios en el estado de ánimo que pueden sufrir las mujeres», concluye.

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