El río Arga se desborda en Pamplona
El río Arga se desborda en Pamplona - PABLO OJER

Alerta máxima desde hoy y hasta el domingo en Navarra y Aragón por la crecida extraordinaria del Ebro

El río se desborda en varios puntos a su paso, y alcanza entre ocho y nueve metros de altura

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El Ebro está desbocado. Ayer alcanzó más de ocho metros de altura a su paso por localidades, como Boquiñeni, Novillas y Pradilla, aunque lo peor de la cresta de la crecida aún está por llegar. Las lluvias persistentes no dan tregua y el nivel sigue subiendo. No será hasta hoy cuando la punta de la riada pase por estos municipios, y llegue a Zaragoza capital el próximo domingo, según advierte la Confederación Hidrográfica del río (CHE).

En el tramo navarro, ayer el caudal del Ebro superó los 2.500 metros cúbicos por segundo. Es una enorme masa de agua alimentada por las riadas registradas en sus principales afluentes, tanto de Navarra como de Aragón. La jornada de ayer fue aciaga en puntos de estas dos regiones, pero también de La Rioja.

Mientras se calmaba la situación en el País Vasco, donde aminoró el temporal, al Gobierno riojano le preocupaba que la crecida deje sin agua potable a los vecinos del municipio de Alfaro, que ayer se abastecieron de provisiones. También reclamó precaución en Haro, donde el aumento de los caudales amenazó a las edificaciones cercanas a los cauces.

En Zaragoza, la crecida de los ríos Jalón y Gállego inundaron amplias zonas de cultivo y provocaron la evacuación de cabezas de ganado en varios municipios. El Gobierno aragonés celebró reuniones con varios ayuntamientos ribereños para poner a punto los dispositivos de intervención. La situación era ayer muy preocupante. En Gallur, nueve casas tuvieron que ser desalojadas por un desprendimiento de tierras, mientras los vecinos seguían con temor la crecida. Y la preocupación se extiende a los pueblos aguas en la zona baja de Zaragoza. En total, una treintena de municipios están en vilo por una riada similar a la de 2015, si bien se confía en que el río sea más benévolo en esta ocasión y que surtan efecto las obras realizadas tras las inundaciones de hace tres años y las prevenciones ejecutadas. La riada de 2015 es un mal recuerdo que sigue muy vivo en la memoria de quienes viven a orillas del Ebro: causó pérdidas de 200 millones de euros.

Nivel 1 de alerta

Esta nueva crecida ha reavivado el hartazgo de los municipios ribereños, ya que llevan años exigiendo que se acometan dragados para devolverle al cauce la capacidad que ha perdido durante décadas. En los últimos quince años, el Ebro se ha desbordado nueve veces. Las peores inundaciones se produjeron en 2003, 2007 y 2015.

La Zona Media de Navarra fue la más afectada ayer por la riada más grande de los últimos tres años en la Comunidad Foral. No obstante, la región se mantuvo en el nivel 1 de alerta por inundaciones (van de 0 a 3).

Más de una decena de carreteras tuvieron que ser cerradas por el desbordamiento de los ríos Arga, Ega y Araquil. Otras tres carreteras sufrieron desprendimientos que obligaron a cortarlas o dar paso alternativo. Y se derribaron varios muros, causando importantes destrozos.