Vídeo: La nieve deja atrapados durante horas a cientos de vehículos - ATLAS
Caso en la autopista AP-6

«Acogimos a 150 personas y éramos seis para atenderlas. Nos pedían desesperados leche para los bebés o insulina para los diabéticos»

El restaurante «Las Chimeneas» de Villacastín (Segeovia) acogió desde las 5 de la tarde del sábado a cientos de personas cuyos coches quedaron atrapados por el temporal de nieve

MADRIDActualizado:

150 personas atendidas por seis. Probablemente, en el restaurante «Las Chimeneas» de Villacastín (Segovia), nunca se vieron con el comedor agolpado de esa manera. Pero esta vez nadie reclamaba una ronda de cañas ni un filete con patatas poco hecho. Pedían leche, agua y hasta insulina para los diabéticos.

Es solo una de las imágenes de caos que se vivieron en los distintos pueblos que recorren la autopista AP-6, donde miles de vehículos quedaron atrapados durante horas a causa de las nevadas.

Este restaurante, ubicado en el kilómetro 80 en dirección Madrid acogió desde la tarde de ayer hasta el mediodía de este domingo a centenares de personas que tuvieron que pasar la noche allí para escapar de la intemperie y las temperaturas bajo cero.

«Se vivió una situación caótica, fue una locura, parecía una ratonera. Había tanta gente que habilitamos el comedor para que pudieran quedarse allí. Había muchísimos niños. Les dimos todas las facilidades que pudimos, hicimos caldo caliente», cuenta Henar Villacorta, una de las encargadas y también cocinera del establecimiento.

Villacorta cuenta que no pudieron acoger a todos los que hubieran querido. «Había gente que hacía un kilómetro andando para llegar y que se acercaban desesperados con biberones pidiendo leche, agua o insulina para los enfermos».

«La nieve nos llegaba a la cintura»

El restaurante también tuvo que lidiar con sus propias dificultades. De madrugada se quedaron sin luz y un generador les permitió seguir trabajando. El problema fue que este también falló y en «Las Chimeneas» solo había penumbra. «Gracias a Dios recuperamos la luz y pudimos poner la calefacción. La gente estaba enfadada pero nos agradeció mucho lo que hicimos».

De madrugada había solo un empleado para hacerse cargo de los centenares de nuevos huéspedes. Sin pensarlo, se incorporaron dos compañeros suyos para ayudar. A partir de las 7 de la mañana llegaron Henar y otros dos miembros del personal. «A nosotros también nos costó llegar. Tardamos una hora y cuarto en llegar. ¡La nieve nos llegaba hasta la cintura!».

La cocinera de «Las Chimeneas» cuenta que la calma empezó cuando llegó la Unidad Militar de Emergencias (EME), esta mañana. «Han venido los de la UME y de a poco se reanudó la circulación. Nos dijeron que se quedarían vigilando por cualquier cosa que pudiera pasar».