Roque Martínez

Los abogados británicos que promovían el «fraude de la diarrea» se quedaban con el 60% de las ganancias

El Juzgado de Instrucción número 2 de Palma acaba de levantar el secreto de sumario sobre esta causa, iniciada el verano pasado

PalmaActualizado:

Los despachos de abogados británicos que proponían a turistas de la misma nacionalidad el denominado «fraude de la diarrea» se quedaban con el 60% de las posibles ganancias por cada timo, mientras que el 40% restante era para el cliente que había sido captado. Cabe recordar que dicha estafa consiste en presentar falsas reclamaciones por supuestas intoxicaciones alimentarias padecidas en hoteles españoles, para intentar conseguir posteriormente una indemnización. Aplicando los porcentajes citados a casos concretos, un bufete podía ganar por cada presunto fraude en torno a las 3.700 libras, mientras que el turista beneficiado obtenía unas 2.500 libras. Si se hiciera el cambio a euros, esas cantidades serían ligeramente superiores.

Los mencionados datos y otros sobre el «fraude de la diarrea» constan en los informes realizados por la Policía Nacional y por la Guardia Civil en el marco de la investigación abierta el pasado año en relación a dicho timo en diversos establecimientos hoteleros de Mallorca. El proceso está siendo conducido por el Juzgado de Instrucción número 2 de Palma. La juez ha levantado ahora el secreto de sumario de la causa, que se inició el pasado verano a raíz de una denuncia del Grupo Club Mac Alcudia.

Posteriormente, el pasado mes de septiembre, la Guardia Civil detuvo en la isla a un total de siete personas de nacionalidad británica que presuntamente formaban parte de una banda que promovía el mencionado fraude.

Según los investigadores del caso, los cabecillas de la supuesta trama actuaban de manera concertada con despachos de abogados y empresas británicas especializadas en reclamaciones de consumo. El «modus operandi» era siempre el mismo. El primer paso era contactar con «tiqueteros» en Palma y en Calviá para que intentasen captar a familias inglesas dispuestas a participar en la estafa. Los «tiqueteros» obtenían 50 libras —algo más de 50 euros— por cada turista al que lograban convencer de que presentase una denuncia.

«Modus operandi»

El argumento utilizado para persuadir a los posibles demandantes era que no sólo les sería devuelto el coste de su estancia en el hotel, sino que además podrían ganar entre 2.500 y 3.000 libras de indemnización. Los presuntos responsables de la trama se comprometían a ocuparse de todo lo relativo a la tramitación de las denuncias falsas a cambio de obtener una parte de dicha cantidad.

Una vez que los turistas implicados en el fraude regresaban al Reino Unido, presentaban una denuncia contra el touroperador al que habían comprado el paquete vacacional, aportando únicamente como supuesta prueba el tique de un antidiarreico. La actual legislación británica acababa favoreciendo que, normalmente, el hotel denunciado se tuviera que hacer finalmente cargo de todos los costes.

Sin embargo, a mediados del pasado año las autoridades británicas comenzaron a actuar ya de manera contundente contra el «fraude de la diarrea». Por una parte, el Regulador de Gestión de Reclamaciones del Reino Unido suspendió por primera vez la licencia de una empresa por incitar estas reclamaciones falsas en España. Además, empezaron a imponerse sanciones económicas a falsos denunciantes.

Finalmente, en octubre una pareja británica fue condenada a una pena de 15 y 9 meses de cárcel, respectivamente, por ese tipo de estafa. Fue la primera vez que se dictó en el Reino Unido una sentencia que implicaba pena de prisión para el «fraude de la diarrea». En la vista oral, los dos acusados aceptaron sendos cargos de fraude. En el transcurso del juicio, la pareja se mostró muy arrepentida de su intento de timo, lo que no evitó que el tribunal impusiera a ambos las penas de cárcel ya señaladas. El juez del caso señaló que con la citada condena se quería transmitir el mensaje de que estafadores de este tipo «sólo pueden esperar ir a prisión».