Fernando Blanco y su hija Nadia, enferma de tricotiodistrofia - ABC

600.000 euros para «otros» fines en el «caso Nadia»

El delito de estafa se mantiene para Fernando Blanco y Margalida Garau una vez que la Audiencia de Lérida ha ordenado archivar la causa por delitos sexuales, como exhibicionismo y pornografía infantil

BarcelonaActualizado:

La cantidad económica estafada porlos padres de Nadiapodría superar el millón de euros y no los 600.000apuntados inicialmente, según apuntaron fuentes próximas a la investigación. La policía autonómica reveló que desde 2008 los padres de la menor habían recaudado, a través de donativos, 918.000 euros, de los cuales Fernando Blanco y Margalida Garau gastaron unos 600.000 euros en otros fines que no fueron el tratamiento de la pequeña. Pero, al parecer, esta cantidad habría ido aumentando a medida que avanza la instrucción del caso y se analizan más en profundidad las cuentas de la familia. Sin embargo, la policía autonómica no ha querido confirmar este extremo.

Ayer mismo se conoció que los padres de Nadia, la menor de 11 años de Organyà (Lérida) que sufre una enfermedad rara y cuyos progenitores usaron, presuntamente, su condición para recaudar dinero en su beneficio, no serán juzgados por los delitos de «exhibicionismo» y «pornografía infantil». El Juzgado de Instrucción de La Seo de Urgel ordenó que se les juzgase por ello y la Fiscalía reclamó dos años de cárcel para cada uno de ellos. Ahora, la Audiencia de Lleida ha dado un vuelco al guión judicial y en un auto, que no es recurrible, ha acordado el sobreseimiento de la causa por los citados delitos sexuales al considerar que no hay «indicios mínimamente sólidos».

Los magistrados entienden que las imágenes de la menor, que padece tricotiodistrofia, una enfermedad de origen genético poco frecuente, no eran de carácter sexual. Considera, asimismo, que la menor no fue consciente de que sus padres mantenían relaciones sexuales ante ella porque, por su posición en la cama, la edad y la hora, la niña debía estar dormida y no fue consciente de nada. Los padres de la niña, Margalida Garau y Fernando Blanco, han logrado esquivar así que les procesen por los delitos sexuales, aunque la causa inicial abierta contra ellos por un presunto delito de estafa sigue su curso.

«Estaba dormida»

En el auto de la Audiencia de Lérida, consultado por ABC, los magistrados consideran que no existe delito de exhibicionismo en que sus padres mantuvieran relaciones sexuales en la misma cama en la que estaba la niña, en ese momento de unos cinco años, porque ella «estaba dormida y situada de manera que no tenía visión directa de sus padres».

Tras observar las fotografías en las que los progenitores tenían sexo, el auto apunta que «en ellas no se observa ningún movimiento significativo en la posición de los pies de la menor, con lo que aparentemente no solo estaba dormida sino que, además, estaba situada de manera que no tenía visión directa de sus padres».

Asimismo, el escrito rechaza que se produjera un delito de pornografía infantil porque en las diez fotografías en que aparece la niña desnuda no hay «un inequívoco contenido sexual». La Audiencia cree la versión de los padres de que las fotografías del cuerpo tenían fines médicos al estar junto a otras de erupciones cutáneas y sarpullidos. En relación con algunas de estas imágenes, el auto expone que «la sala ha podido comprobar que algunas de estas fotografías se corresponden a una serie en la que también se encuentran imágenes de lo que pudieran ser erupciones cutáneas o sarpullidos».

La Audiencia ha decidido archivar la causa atendiendo el recurso presentado por los progenitores que sostienen que nunca llegaron a mantener relaciones sexuales en presencia de su hija menor, hallándose ella despierta, ni que las fotografías de la niñatuvieran una finalidad sexual y menos aún un carácter pornográfico.

Durante la investigación por el delito de estafa del que se acusa a los padres -por el que Fernando Blanco permanece en prisión preventiva y la madre ha perdido la patria potestad de la pequeña-, los Mossos encontraron 41 fotografías en el ordenador de los padres en las que éstos mantenían relaciones sexuales en la misma cama que la niña. Se hallaron también 15 imágenes de la menor desnuda y con «actitudes impropias» para su edad.