Ocupan poco espacio y son económicos. Con cuidado se les puede acariciar o incluso meter en «bolas de paseo»
Ocupan poco espacio y son económicos. Con cuidado se les puede acariciar o incluso meter en «bolas de paseo» - ABC
MASCOTAS

Conejillo de indias o cobayas

Gracias a ellos se salvan vidas; pero ahora también son y cada vez más una deliciosa mascota para todos aquellos que quieren tener un animal en casa; pero no tienen tiempo de sacarlos a pasear como sucede en el caso de los perros

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Su nombre científico es Cavia porcelus y su lugar de origen es en la zona andina de América del Sur. Por aquellos países, sobre todo en Perú, se les conoce como «cuy». Este nombre procede del sonido onomatopéyico que produce este simpático animalito. En otros países se le conoce como cerdo de Guinea, cerdito de mar o cobaya, aquí en España lo llamamos conejillo o conejo de indias.

Esta especie fue descrita por primera vez por el naturalista suizo Conrad von Gesner allá por 1554. Hasta llegar a ser considerado una mascota nuestro protagonista de hoy en algunos países son empleados para consumo humano y también son empleados para la experimentación en investigación biomédica. De su uso en esto último, la expresión cobaya o conejillo de indias la emplea el vox populi como sinónimo para alguien que está siempre puesto a prueba.

Bromas aparte millones de animales como este han entregado su vida en favor a la ciencia y merecen todo nuestro respeto y sentido homenaje. Se da la circunstancia que en la actualidad se les cría cada vez más para tenerlo como mascota. Su carácter apacible y sereno lo hacen un compañero ideal para los niños, a partir de los 8 años. Para aquellos que quieren tener una mascota, pero no tienen ni el espacio ni el tiempo suficiente para atender como se merece un perro o un gato, un pequeño roedor como el Conejillo de indias es una opción más que acertada.

Dándoles de comer, atendiéndoles o manteniendo limpia su jaula, los pequeños aprenden responsabilidades y a sentirse útiles y lo más importante respetarlos. Antes de adquirir un ejemplar -por lo general llegan a casa a través de compañeros del colegio que en su casa se han visto sorprendidos con una camada inesperada- también los hay en adopción.

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recomendamos para conocer mejor a estos roedores la lectura de algún libro sobre ellos. La editorial Hispano Europea dentro de su colección Amor a los animales tiene «Mi conejillo de Indias y yo» (su autor es Immanuel Birmelin). Se trata de una deliciosa guía en la que se recoge con detalle todas las explicaciones para conocer, cuidar, querer y jugar con él.

Poco espacio

Los conejillos de indias son pequeños, ocupan poco espacio y necesitan unos cuidados sencillos. Según el último censo de la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales, son más de 16 millones los hogares en España que cuentan al menos con un animal de compañía. De esta cifra, 3.384.000 corresponde a pequeños mamíferos entre los que se encuentra nuestro protagonista de hoy junto a chinchillas, hámster, jerbos y ratoncillos blancos.

Es un animal que puede vivir en solitario y se adapta muy bien a estar sin pareja. Es pequeño (aunque hay ejemplares que pueden llegar a pesar 1 Kg.), tranquilo, pero vivaracho, económico y fácil de mantener y no produce olores desagradables. Su longevidad -siempre dependiendo del trato y el cuidado que hagamos de él- está entre 5 y 8 años.

(ABC)Para coger un conejillo de indias hay que sujetarlo con las dos manos, vigilando que no se caiga, pero sin apretar. Entonces con mucho cuidado se le puede acariciar. Desde pequeño es conveniente sacarlo de la jaula -alejado de otras mascotas como perro o gato- con mucho cuidado y evitando que se caiga y en un lugar despejado de peligros o de posibles escondites donde sea difícil su localización.

Existen en el mercado unas bolas transparentes con agujeros para respirar de unos 18 cm (cuestan alrededor de 8 Euros) se las conoce como «bola de ejercicio» o «de paseo» en las que se introduce al animal y ellos corretean y hacen ejercicio; pero hay que tener cuidado que no se choquen o haya cerca unas escaleras. No deben estar dentro más de diez minutos. Hay que dejar que sea el animal el que mueva la bola, debe ser un juego para él y no que el conejillo se asuste.

Alimentación rica en vitaminas

Los conejillos de indias o cobayas son animales herbívoros. La fibra para ellos es indispensable, además necesitan vitamina C, ya que nuestros protagonistas son alguna de las especies que no sintetizan esta vitamina y si no se les da, pueden llegar a enfermar y morir. Por ello en su dieta no debe faltar por ejemplo gajos de naranja, mandarina e incluso trocitos de pimiento. El heno como en el caso de los conejos es necesario para cubrir sus necesidades de hidratos de carbono y sobre todo de fibra. Si tiene posibilidades de encontrarla, la alfalfa es también muy buena ya que esta planta le proporciona el calcio.

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La obesidad es uno de los males que afectan a estos animales y hay que vigilar lo que le damos de comer. Una dieta equilibrada que tenga como base el pienso que se encuentra en las tiendas de mascotas y grandes superficies y heno, combinado con un poco de fruta o verdura es lo más indicado. En el caso de las verduras y las frutas deben estar bien lavadas y secas, además no puede dejarse muchas horas en la jaula porque fermenta y sería fatal para el delicado estómago de estos animales.

Por otra parte, el heno es muy beneficioso para su sistema digestivo y al contener fibra le previene de enfermedades como las bolas de pelo en el estómago, diarrea y obesidad. También ayuda a su correcto crecimiento y mantenimiento dental. Hay quién acostumbra a darles pan duro, veterinarios especializados en pequeñas mascotas consultados aseguran que «no es recomendable ya que engorda en exceso... aunque de vez en cuando se les puede dar para desgastar los dientes, pero que sea duro, duro».

Y un consejo, la limpieza y la higiene es muy importante ya que hay que mantener perfectamente aseado tanto su morada -renovar a diario la paja o serrín del fondo- y limpiar sus recipientes de comida y bebida cada dos días... Por último los conejillos de indias son muy sensibles al calor y al frío, por lo tanto no hay que dejar nunca la jaula bajo el sol ni en aquellos lugares con corrientes de aire.