La Policía Científica recogió en el crimen de María del Pilar un indicio fundamental
La Policía Científica recogió en el crimen de María del Pilar un indicio fundamental - M. L. López
Sucesos

El ADN vuelve a desenmascarar a un asesino como el del crimen del Parque Amate

Miguel Ángel Fernández pasará a disposición judicial este jueves por los delitos de agresión sexual y asesinato

SEVILLAActualizado:

El violador del Tamarguillo tampoco ha podido escapar a la ciencia. Miguel Ángel Fernández Delgado esperaba juicio en prisión por la agresión sexual que perpetró a finales de agosto. Unos hechos que confesó cuatro días después tras entregarse a la Policía. Sin embargo, había guardado silencio sobre lo que había hecho tan sólo un mes antes y ha sido la ciencia la que ha terminado delatándolo.

La clave para el esclarecimiento del crimen del Parque Amate, conocido este martes, está en el ADN encontrado en unos restos localizados en el escenario donde apareció el cuerpo de María del Pilar, una politoxicómana que ejercía la prostitución para pagar su dosis diaria. Su cadáver fue hallado por los servicios de mantenimiento del recinto después de que un hombre que hacía deporte por la zona les alertara de que salía humo de detrás de unos arbustos.

Esos vestigios biológicos fueron introducidos en la base de datos creada por el Ministerio del Interior a finales de 2007 y arrojaron un resultado positivo porque el perfil genético coincide con la muestra que se le tomó a Miguel Ángel como delincuente sexual, con una condena a sus espaldas por una violación cometida en 2003.

Fuentes de la investigación señalan a ABC que la prueba genética vino a confirmar las sospechas de los investigadores del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, los cuales posaron su mirada en Miguel Ángel cuando éste se entregó como el violador confeso del Tamarguillo.

A los agentes no se les pasó por alto las semejanzas entre ambos ataques aunque ha sido el ADN lo que les ha facilitado una prueba contundente con la que presentar al sospechoso ante el juez del Instrucción 14. Fuentes judiciales han confirmado a ABC que Fernández Delgado pasará previsiblemente a disposición judicial este jueves por su presunta implicación en los delitos de agresión sexual y asesinato.

Otros logros de la ciencia: la resolución del crimen del churrero de Chiclana, del asesinato de Ana Blanco o la reactivación del caso encallado de Juan Holgado

La base de datos nacida en 2007 arrancó con 6.000 muestras indubitadas pertenecientes a sospechosos y otras 39.000 más recuperadas en escenarios delictivos. Desde entonces esos datos se actualizan a diario con la incorporación de nuevos códigos genéticos que surgen de las diferentes investigaciones que se abren a lo largo del territorio nacional. Hoy esa base dispone de más de 430.000 perfiles genéticos.

La previsión que manejaba hace diez años el ministerio del Interior es que se podrían esclarecer al año unos 5.000 delitos en España. Hoy en día la estadística señala que uno de cada cuatro delincuentes que consiguen escabullirse inicialmente son descubiertos por la ciencia.

El ADN está detrás del esclarecimiento del asesinato del churrero de Chiclana, 13 años después por los integrantes de una banda del este. También le puso nombre y apellidos al crimen de la joven madrileña Eva Blanco poco antes de que prescribiera el caso; o reactivó el año pasado una investigación encallada como la de Juan Holgado, el joven jerezano asesinado en 1995 en la gasolinera en la que trabajaba.