Un sepelio a ritmo de jazz, pasodoble y rumbas para despedir a un difunto sevillano - ABC
CURIOSIDADES

En vídeo: contratan una charanga para dar el último adiós a un sevillano en el cementerio de San Fernando

El difunto pidió que el sepelio fuera al más puro estilo de Nueva Orleans, con una banda acompañando al coche fúnebre

SEVILLAActualizado:

¿Se imaginan un sepelio a ritmo de una música festiva y alegre? Pues algo así, tan propio en la ciudad estadounidense de Nueva Orleans, cuna del jazz y otros ritmos, pudo verse en la mañana de este lunes por las calles de Sevilla. El sorprendente momento fue captado por quienes se encontraban en las inmediaciones del cementerio de San Fernando, que no pudieron evitar sorprenderse ante la llegada de un coche fúnebre seguido por una estruendosa charanga, la charanga Vintage, que interpretaba una animosa versión del clásico del gospel «When the saints go marching in».

ACTUALIZACIÓN: [Así era David Polvillo, el difunto de la charanga]

Trabajadores del Bar Goma, un negocio célebre por servir desayunos a quienes visitan el barrio de San Lázaro para atender o despedir a sus difuntos, han manifestado a ABC su estupor ante la escena. «Llegaron a tocarle hasta "Paquito el chocolatero"», afirman algunos testigos del momento ocurrido sobre las 11.00 horas de este lunes 9 de octubre, algo que ha sido desmentido más tarde por la Charanga Vintage.

Pero no, no era una broma de mal gusto ni el rodaje de una tragicomedia. Era una situación absolutamente real, tal y como han confirmado a ABC fuentes de la funeraria Mémora, que presta sus servicios en el tanatorio de la SE-30. Desde la empresa aseguran que el servicio fue contratado por los propios familiares al margen de los servicios costeados por la aseguradora Nortehispana. Y es que el difunto había pedido expresamente una banda de música para que le aompañara en su despedida de este mundo terrenal con el jolgorio típico de los funerales de jazz.

«En 25 años nunca he visto algo así»

Y hubo de todo, desde pasodobles a swing pasando por rumbas. Eso sí, la música en vivo sólo sonó entre el recorrido de apenas 300 metros que separa el tanatorio del camposanto hispalense para preservar el duelo del resto de usuarios. Pero el buen ánimo y las curiosidades estuvieron presentes también en el responso celebrado en el tanatorio, del que se proyectaron vídeos a modo de despedida para sus seres queridos.

Fuentes de la aseguradora consultadas por este diario han manifestado su desconocimiento acerca de los hechos, pero se han sorprendido al conocerlos: «En 25 años que llevo trabajando en seguros fúnebres jamás he escuchado que alguien pida algo así», asegura una de las empleadas de Nortehispana.