Centro de salud de san Jerónimo situado en la calle Medina y Galnares
Centro de salud de san Jerónimo situado en la calle Medina y Galnares - ROCÍO RUZ

Los vecinos de Sevilla Este deben coger tres autobuses y tardan una hora para ir al médico especialista

Los dos centros de salud del barrio carecen de urgencias ambulatorias y su área hospitalaria de referencia es el Macarena

SEVILLAActualizado:

Una auténtica odisea. Más de una hora tardan los vecinos de Sevilla Este en llegar al centro de especialidades médicas de San Jerónimo después de coger tres autobuses de Tussam. Este periódico ha realizado el recorrido que deben realizar los residentes del barrio para ser atendidos por especialistas de consultas externas del Hospital Virgen Macarena, el área hospitalaria de referencia de los dos centros de salud de Sevilla Este —Fuensanta Pérez Quirós y Puerta Este— y de la barriada Parque Alcosa.

Son las 11.25 horas de un día laborable. Hemos quedado con el presidente de la asociación de vecinos Las Ciencias de Sevilla Este, Francisco Díaz, en una de las paradas de Tussam de la avenida de las Ciencias. Tras unos minutos de espera llega un autobús de la línea 27 —que une la plaza del Duque con Sevilla Este—. «Todas las especialidades de pediatría, como oftalmología infantil, y las pruebas de mamografía y ginecología se realizan en el centro de especialidades de San Jerónimo», indica Francisco Díaz antes de subir al autobús.

Apenas 300 metros después observamos por la ventanilla que la calle de acceso al centro de salud María Fuensanta Pérez Quirós, que el 26 de abril fue rotulada con el nombre de la exministra Carme Chacón en un acto al que asistió la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, continúa vallado y cerrado.

El representante vecinal expresa su preocupación porque esta calle, de unos 100 metros, «es un paso fundamental para los usuarios y profesionales del centro de salud. Llevamos dos años reclamando su apertura y el Ayuntamiento no nos ha explicado los motivos de su cierre». La periodista le indica que fuentes municipales han explicado que sólo falta la conexión eléctrica de las farolas y que en unos días la calle se abrirá. Su cierre se debe a motivos de seguridad, según el Consistorio. Este argumento no convence a Francisco Díaz. Asegura que la iluminación no es necesaria porque la calle es transitada durante el día.

Continuamos nuestro viaje y dejamos atrás el Palacio de Exposiciones y Congresos. El representante vecinal constata que «hay menos tráfico porque la hora punta de circulación es a primera hora de la mañana cuando los vecinos de Sevilla Este se dirigen a sus trabajos en coche o los niños y jóvenes se trasladan en autobuses escolares a sus centros educativos». En su opinión, la línea exprés de Tussam a Sevilla Este no soluciona el problema de movilidad en el barrio. «Circula más rápido porque en lugar de tener 14 paradas hace la mitad. Además, en hora punta se convierte en un vehículo más y tarda en llegar al centro tres cuatro de hora. A partir de las diez de la mañana funciona más rápido, ¿pero para qué queremos un autobús para pasear a los mayores por las mañanas?, se pregunta.

Nuestra ruta prosigue por la avenida Montesierra. Francisco Díaz recuerda que los dos centros de salud de Sevilla Este no dispone de servicio de urgencias. «Si un niño se cae jugando y hay que ponerle puntos de sutura o alguien se corta accidentalmente deben trasladarse hasta el Hospital Macarena para ser atendidos», afirma. Díaz indica que la Consejería de Salud podría habilitar consultas de especialidades en el nuevo centro de salud de Torreblanca o en los dos ambulatorios de Sevilla Este. «Mi hijo sufrió un esguince en el instituto donde estudia y la doctora que nos atendió en el centro de salud de Fuensanta Pérez Quirós nos aconsejó que fuéramos a Urgencias del Macarena para hacerle una radiografía porque sería más rápido que ir al centro de salud más cercano, situado en Las Letanías. Así se saturan las urgencias de los hospitales», se lamenta.

Primera parada

Después de un cuarto de hora viajando en el autobús de la línea 27 nos bajamos en la parada de la avenida de Andalucía. A nuestra izquierda se divisa el centro comercial Los Arcos. Tenemos que coger el autobús de la línea 2, Heliópolis-Barqueta, y que une los hospitales Virgen del Rocío y Macarena.

Tras cruzar la avenida Tesalónica, en el barrio del Polígono San Pablo, y caminar unos 150 metros nos topamos con la parada del 2 en la calle de la Ada. Allí se concentran siete u ocho personas. Transcurren unos cinco minutos y llega un autobús tipo «gusano» repleto de viajeros. No queda sitio para sentarse. «Los enfermos oncológicos que tengan que ir al Hospital Macarena para recibir tratamiento tienen que coger como mínimo dos autobuses, porque quien tenga vehículo lo tiene más difícil para aparcar en aquella zona», comenta Francisco Díaz de pie en el interior del autobús. «No es una idea descabellada que la Junta de Andalucía construyera un nuevo Hospital de Alta Resolución, como el de Osuna o Lebrija, para atender a la población de la Hacienda San Antonio, Torreblanca, Sevilla Este, Parque Alcosa y Valdezorras donde viven unas 160.00 personas».

«Para nosotros es igual de importante que se construya la línea 3 que la línea 2 del Metro», insiste Francisco Díaz, presidente de la asociación de vecinos Las Ciencias, quien reitera que «tenemos los centros de especialidades en María Auxiliadora, San Lázaro, San Jerónimo y el Policlínico. Por eso nos resulta prioritaria la línea la 2». Díaz se muestra escéptico de que la línea 3 se vaya a construir en breve. «Ni siquiera en los Presupuestos Generales del Estado se han contemplado partidas para la línea 3».

A nuestro lado viaja sentado Manuel González. Tras escuchar nuestra conversación asegura que «la línea 20, que va de plaza de León al Polígono de San Pablo, es la línea más lenta de todas. Vivo en la calle Luis Ortega Bru, junto a la calle Arroyo, y cada vez que tengo que ir en este autobús para recoger el bonobús de es un martirio porque pierdo toda la mañana». «En unos días cumplo 90 años», indica. Acompaña a su mujer Isabel, de 86 años, a una revisión médica al Hospital Virgen Macarena. Ella va de pie. «Estamos acostumbrados a que este autobús vaya casi siempre lleno», dice.

Tras 25 minutos en el autobús 2, a las 12.05 nos bajamos en la parada de la calle Doctor Leal Castaño, próxima al Hospital Virgen Macarena. Han pasado ya 40 minutos desde que cogimos el primer autobús en Sevilla Este. Caminamos de nuevo unos 100 metros para llegar a la parada del 10 en la avenido Doctor Fedriani. Allí una mujer nos avisa que suele esperar al autobús entre diez y veinte minutos. Hemos tenido suerte y el autobús ha tardado unos diez minutos.

A las 12.15 cogemos el último autobús para llegar a nuestro destino. El autobús de la línea 10, que enlaza la plaza Ponce de León con San Jerónimo, recorre el centro de este barrio de la Macarena y hace parada en la calle Medina y Galnares, donde a unos 100 metros se ubica el centro de especialidades de San Jerónimo. Son las 12.35 horas. Hemos tardado una hora y diez minutos desde que salimos de Sevilla Este. «Lo normal es que las personas que vengan al a especialista esperen como mínimo media hora para ser tendidos». «Tardo menos en ir a Chipiona en mi coche que ir a San Jerónimo, que está en la misma ciudad», se indigna francisco Díaz.

«Aquí no termina nuestro tormento —añade—. Después hay que volver a casa y hacer el mismo recorrido de vuelta: coger tres autobuses y tardar otra hora. En total tardamos dos horas para ir al centro de especialidades médicas de San Jerónimo y regresar a Sevilla Este».