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Urbanismo retoma la recalificación del solar del Betis para un centro de ocio

El Ayuntamiento reabre la negociación para donar la explanada de Preferencia al club, una operación que exige culminar el estadio

Vista aérea del estadio Benito Villamarín con la explanada de aparcamientos junto a la grada de Preferencia
Vista aérea del estadio Benito Villamarín con la explanada de aparcamientos junto a la grada de Preferencia - EFE
Alberto Garcia Reyes Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

El Real Betis Balompié ha solicitado definitivamente la licencia para construir el primero de los dos edificios que tenía pendientes en los terrenos de su propiedad, concretamente la llamada Torre Betis en la esquina de la Avenida de la Palmera con Padre García Tejero, aunque su intención es ubicarla ahora en el nuevo Gol Sur. Cuando se termine esta obra y la del resto del estadio se procederá, además, a la ejecución del Complejo Heliópolis, que se edificará en la explanada de aparcamientos que hay junto a la grada de preferencia. Este movimiento, ejecutado por el presidente de la entidad, Ángel Haro, el pasado mes de julio convertirá en realidad el proyecto constructivo del estadio completo con todos sus inmuebles anexos, un plan que se firmó en el año 2008 con el Ayuntamiento y que incluía la transferencia del solar anexo a los vomitorios antiguos desde la administración pública a la sociedad verdiblanca, pero que finalmente se congeló porque el Betis no cumplió con los requisitos fijados en el acuerdo por el entonces concejal de Urbanismo, el socialista Emilio Carrillo.

La Gerencia está actualmente a la espera del proyecto modificado que tiene que presentar el Betis para emitir la licencia. Además, está estudiando el convenio para que a lo largo de 2017 quede desbloqueado un plan que, a largo plazo, generaría en torno a 90 millones de euros para las arcas verdiblancas. Antes, de todas formas, el club tendría la obligación de culminar el nuevo estadio Benito Villamarín, es decir, derribar la grada de preferencia y construir el resto de las instalaciones diseñadas por el arquitecto Antonio González Cordón, incluida la cubierta. Así está estipulado en el convenio que se firmó con el Ayuntamiento cuando era presidente de la entidad Manuel Ruiz de Lopera. Aquel acuerdo hubo que retocarlo en 2008 porque, según se indica en el expediente, el notario que tenía que dejar constancia de los respectivos títulos de propiedad no pudo certificar a quién pertenecían las acciones del club que ahora son objeto de litigio y que en aquella época estaban en manos, teóricamente, de Lopera. Este contratiempo obligó a Carrillo a imponer varias fases en el convenio para que los fondos que generase esta recalificación pudieran ser patrimonializados en exclusiva por el Betis y no por cualquier empresa de la que fuera propietario ningún accionista de la entidad, ya que el Ayuntamiento iba a donar los terrenos. Además, estos ingresos tendrán que ser usados de forma íntegra para renovar el estadio y se veta cualquier posibilidad de que sean destinados para otros fines.

Primer paso: el derribo de Gol Sur

El primer requisito que el Betis tenía que cumplir para obtener la licencia era derribar el Gol Sur y licitar las obras. Por eso el presidente decidió dar el paso antes del verano. El club ha cumplido ya esa parte, por lo que el Ayuntamiento emitirá la licencia en breve, aunque las fuentes consultadas aseguran que hay algunos flecos del convenio que se tienen que actualizar y que la recalificación del solar, punto más sensible del acuerdo, está aún en una fase muy incipiente. No obstante, el alcalde, Juan Espadas, ha mantenido varias negociaciones con Haro durante estos meses para dar vía libre al desbloqueo.

Esto quiere decir que, una vez emitida la licencia de la Torre Betis y ejecutada la obra completa, la parcela municipal situada junto al estadio pasará a manos del club y se convertirá, junto con el propio campo de fútbol, en una misma unidad registral, urbanística y patrimonial. La edificabilidad acordada es de un 20 por ciento de espacios lucrativos y un 80 por ciento de espacios deportivos.

Un edificio triangular, como el escudo

Según el «plan de etapas» del convenio que ahora se va a reactivar, la primera obra que podrá acometer la entidad heliopolitana junto con la del Gol Sur es la citada torre, un edificio con forma triangular, como el escudo, que tendrá 10.000 metros cuadrados. En este lugar se instalarán oficinas del club y algunas actividades comerciales como restaurantes, tiendas de ropa y un gimnasio para los socios. El Complejo Heliópolis en la explanada, que tendrá 29.000 metros cuadrados de edificabilidad, será el último paso de todo el proceso.

Fuentes municipales confirmaron ayer a este periódico que las negociaciones están abiertas y que, en principio, se podría emitir la licencia para dotar de usos terciarios los bajos y primera planta del nuevo inmueble. Cuando esté en funcionamiento —lo que no ocurrirá al menos hasta dentro de dos años— se pasará a la siguiente fase del acuerdo urbanístico y finalmente, siempre que el Pleno municipal lo apruebe, se darían los permisos de la explanada.

Sanear las arcas del club

Los beneficios de la explotación corresponderán al Betis, que por su parte tendrá que cumplir otro requisito: terminar el estadio derribando Preferencia y rematando el proyecto de González Cordón. Sobre el papel, la operación permitiría ejecutar esta obra pendiente sin coste para la entidad y se pondría en uso una explanada que lleva varias décadas abandonada y sin solución en un barrio que requiere nuevos equipamientos.

Los plazos del nuevo acuerdo dependen de la urgencia con la que el Betis ejecute las distintas fases, pero las mismas fuentes aseguran que Haro está decidido a llevar a cabo todo el proceso sin vacilaciones, ya que el proyecto no sólo modernizaría las instalaciones del club para convertirlas en unas de las más avanzadas de España, sino que sanearía por fin las arcas de una sociedad deportiva que lleva años en una situación de conflicto que le ha impedido estar a la altura de su masa social. De entrada, el cajón en el que estaba cogiendo polvo el convenio se ha reabierto para intentar desbloquear, por fin, una de las muchas operaciones urbanísticas que están paradas en la ciudad. Y la sintonía entre el alcalde y el presidente del Betis, reiteran las fuentes, es absoluta.

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