UNIVERSIDADES

La Universidad de Sevilla lleva tres años sin un euro del Gobierno andaluz para investigación

Los presupuestos de la Hispalense han bajado un 12% en los últimos cinco años

Miguel Ángel Castro, rector de la Hispalense
Miguel Ángel Castro, rector de la Hispalense - VANESSA GÓMEZ

El rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, alertó durante la apertura del curso de la falta de inversiones y de que es necesario más dinero para invertir la tendencia en las clasificaciones internacionales después de que la Hispalense quedara recientementefuera del ranking de Shangai. En su SOSO, Castro habló de un quinquenio de recortes, los que han sufrido las aulas universitarias en estos años. Y esos recortes están claramente expuestos en el anuario estadístico que realiza la Universidad cada año y que, en su última edición, recoge también la evolución de los presupuestos desde el año 2012 y, por tanto, el dinero del que ha dispuesto en los últimos años.

Esa evolución deja datos que revelan que el Ejecutivo andaluz, que tiene las competencias en materia de universidades, ha gastado cada vez menos dinero en éstas. De hecho, si se miran los presupuestos han bajado en un 12% en los últimos cinco años. Para el ejercicio 2016, la US tiene un presupuesto total de 423.790,62 euros. Una cifra sensiblemente inferior a los 479.370,06 de los que disfrutó en el año 2012. Si se analiza la evolución del último lustro, aunque en los dos últimos años se ha producido un ligero repunte ya que la US dispone este año de un 3,99 por ciento mas de dinero que el pasado año, la bajada fue en picado desde 2012 tocando su punto más bajo en el año 2014. A partir de ese ejercicio comenzó a subir levemente.

Fuentes de financiación

Por partidas presupuestarias, hay otros datos que llaman la atención en las cuentas anuales. Como es el hecho de que la Universidad haya recibido cada año menos transferencias de capital. Ha pasado de obtener en el año 2012 un montante de 179,053,74 euros a disponer en el actual ejercicio de 141.319,20 euros.

La Universidad se financia básicamente con el dinero que recibe de la Administración autonómica y con el que llega de las tasas de las matrículas. Y, luego, también recibe, aunque en menor cantidad, algunos fondos estatales para investigación. Si se tiene en cuenta que el número de alumnos ha bajado sensiblemente en los últimos cinco años ya que ha pasado de 57.002 en 2011 a 55.382 en el año 2015 y los ingresos por este tema no han podido aumentar debido a que se hacen menos matrículas, el panorama financiero no es demasiado alentador.

Pero, de las cuentas se extrae una conclusión aún mas llamativa. La Universidad de Sevilla (al igual que el resto de universidades andaluzas) no ha recibido en los últimos tres años ni un euro de la Administración autonómica para proyectos de investigación. Ni en el año 2014, ni en 2015 ni en el 2016. Un dato que, según ha podido saber ABC, la Junta de Andalucía ha justificado ante la Hispalense con el argumento de «un problema administrativo».

Argumentos enrevesados

Según los expertos consultados, desde la Administración argumentaban que la Universidad no estaba al corriente en la justificación de las subvenciones anteriores porque no se había hecho la validación de esas justificaciones. Un enrevesado argumento financiero para justificar el que no se hayan gastado un euro en investigación.

Pero la partida de la investigación, un departamento que resulta trascendental para el prestigio de cualquier universidad y. sobre todo, para escalar posiciones en las clasificaciones internacionales, no es la única que se ha quedado sin un euro en estos años. La Junta de Andalucía tampoco transfirió dinero alguno en el mismo período para realizar inversiones en nuevas infraestructuras.

Y ello ha tenido como consecuencia directa que no se haya podido acometer ninguna edificación nueva aunque alguna de ellas ya estuviera planificada de antemano y desde la universidad se hubieran comprometido a ponerla en marcha.

Sin edificio la Politécnica

Una de esas inversiones que en las aulas de la hispalense ponen como ejemplo de las que no han salido adelante es el edificio que tenían proyectado para albergar la Escuela Politécnica Superior de Sevilla. De hecho existe desde hace varios años un proyecto para construir un edificio nuevo en Los Bermejales, donde la universidad tiene suelos cedidos por el Ayuntamiento para esa futura sede, presupuestada en unos 30 millones de euros. La falta de dinero ha impedido su inicio pese a que las quejas de los estudiantes por las incomodidades de las viejas instalaciones han sido numerosas en los últimos tiempos.

Pero ha habido más recortes. Además de la congelación de los sueldos del personal en general (ese capítulo sólo ha comenzado a subir a partir del año 2014, es destacable el hecho de que cada vez haya menos profesores. Actualmente (o al menos según los últimos datos que recoge la memoria) en las aulas de la Hispalense hay un total de 4.120 que se engloban en la categoría de Personal Docente e Investigador.

Una cifra bastante inferior a los 4.515 que había en el año 2011 englobados en la misma categoría. Además es significativo el hecho de que los catedráticos hayan pasado de 526 hace cinco años a los 486 actuales.

Más eventuales

Y lo mismo ha ocurrido con los titulares de universidad, que cada vez han ido mermando el número. Eran 1.360 y ahora son 1.324. Es llamativo que, por contra, si hayan ido en aumento los ayudantes de doctor (que pasaron de 145 a 148) o los profesores contratados como doctor que también subieron de 319 a 540. En general todo el personal ha ido disminuyendo en estos años de crisis. Solo ha aumentado de forma importante el número de eventuales

En cuanto a los programas Erasmus, las becas para que los estudiantes universitarios realicen un curso académico en una universidad europea de las que pertenecen el Plan Bolonia, también se han visto mermadas de forma importante. Si se mira la evolución. En el curso 2011/2012 fueron un total de 1.529 los alumnos españoles que se beneficiaron de estas ayudas para desplazarse a estudiar a algún país europeo. El pasado curso lo hicieron 887, una cifra que supone casi la mitad que hace cinco años aunque haya aumentado ligeramente respecto al curso anterior.

Y en el polo opuesto, el de los estudiantes de algún país europeo que acuden a la capital hispalense para estudiar en la Universidad de Sevilla también se ha visto reducido de forma considerable. Si en hace cinco años fueron 1.804 los estudiantes extranjeros que llegaron a Sevilla a estudiar en la US, el curso pasado fueron 1.129. El número ha ido en descenso y no remonta. Son algunas de las cifras que demuestran que la Universidad de Sevilla no parece una prioridad, al menos en lo económico, para la Junta de Andalucía.

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