Un tren AVE en la estación de Santa Justa J.M.SERRANO
Infraestructuras

Los trenes AVE entre Sevilla y Madrid ya no son tan puntuales

Hay retrasos casi todos los fines de semana; Renfe lo achaca a la alta afluencia de viajeros y admite algunas demoras puntuales

SEVILLAActualizado:

Los trenes AVE entre Sevilla y Madrid ya no son tan puntuales. Al menos no siempre. Cada semana se producen retrasos en los ferrocarriles que hacen uno de los viajes más demandados, el que une Madrid y Sevilla, el tren que hizo de la puntualidad su sello de identidad cuando fue inaugurado hace 25 años y que presumía de devolver el dinero si se retrasaba más de cinco minutos. Se trata de demoras que provocan retrasos en salidas y llegadas y que ocurren con más frecuencia los viernes por la tarde, cuando el AVE va con trenes de doble composición que, según Renfe, pueden llevar hasta 600 viajeros.

Unas demoras que, sin embargo la compañía afirma que sólo ocurren «de forma puntual». Renfe afirma que este año han circulado 7.539 AVE Madrid-Sevilla, de los que sólo 139 han llegado más de quince minutos tarde obligando a devolver el dinero.

Sin embargo ABC ha recibido quejas de viajeros que han sufrido estas demoras. Según cuentan, ocurren en el viaje que sale de Madrid con destino Sevilla y más que nunca los viernes por la tarde. El viernes 6 de octubre, el tren de las 19 horas salió de la estación de Atocha con más diez minutos de retraso. Llegó a Córdoba más tarde de la hora prevista y a Sevilla con quince minutos de retraso. El lunes 9 de octubre hubo otro retraso en el tren en dirección a Madrid que salió de Santa Justa a las 8.45. Permaneció parado en Guadajox aproximadamente ocho minutos por una avería en una infraestructura. Llegó a Atocha más de diez minutos tarde, según otro usuario. Renfe sin embargo dice que sólo fueron cinco minutos.

El sábado pasado hubo otros retrasos. Y las demoras también se producen entre semana. Hay testimonios que relatan que hay largas colas en la estación de Atocha para embarcar, hasta el punto de que tienen que habilitar más de una plataforma para acceder a los andenes. Algo que provoca que, a veces, no se embarque con puntualidad. Otros relatan parones a mitad de camino. Y que, en ocasiones, las salidas se producen más tarde de la hora pero luego la velocidad del tren hace que se gane tiempo y no llegue más tarde de la cuenta.

Se trata de incidencias que Renfe justifica en la «alta afluencia» que hay los fines de semana que ocasiona «de manera puntual» en algunos trenes «demoras de unos minutos» al retrasarse la logística de la estación, como la gestión de vías, paso por controles de seguridad o billetes. Pero Renfe afirma que esas «posibles demoras ocasionales en la salida» no implican demoras en el destino. Además la compañía explica que Adif está realizando obras en la estación de Atocha que han obligado modificar algunos horarios los sábados y asume que «de forma puntual» hay demoras en las salida y entrada de trenes.

El pasado sábado una avería en las vías de Atocha de Adif produjo retrasos de entre 30 y 60 minutos en numerosos trenes. Otros viajeros aseguran que también ocurre entre semana y que han llegado con retraso a Sevilla. Un viajero cordobés sufrió retrasos los días 11, 22 y 27 de septiembre, cuando el tren llegó a su ciudad diez minutos tarde y arrastró ese retraso hasta Sevilla. Unos retrasos anunciados incluso por megafonía. «El personal no me supo dar explicaciones, sólo que llegaba tarde», explicó este cordobés que volvió a sufrir un retraso similar el 4 de octubre.

Los retrasos se producen cuando ya no existe el compromiso de puntualidad que han mantenido durante años que suponían la devolución del coste del billete cuando llegaba cinco minutos tarde. Hace más de un año ese compromiso se quedó en la devolución de la mitad del billete cuando la demora era superior a quince minutos y todo el importe cuando era más de media hora.

Este año se han cumplido 25 años del tren más emblemático de los ferrocarriles españoles que unió Sevilla con la capital de España en dos horas y media y que ha sido un éxito de pasajeros. Desde 1992 más de 357 millones de viajeros han usado la Alta Velocidad española.