Distritos

La suciedad se acumula en los barrios de Sevilla

Los vecinos se quejan de la falta de limpieza mientras desde Lipasam admiten que sólo pueden pasar dos veces a la semana por algunas calles

Suciedad en la ronda de Triana
Suciedad en la ronda de Triana - M. J. López Olmedo

Sevilla no está limpia. Hasta el alcalde Juan Espadaslo ha reconocido recientemente. En una entrevista con motivo del paso del ecuador de su mandato en Radio Sevilla, el regidor sevillano admitió que «algunos lugares puntuales necesitan más frecuencia de limpieza» y también que hay «elementos externos» que hacen que algunos puntos de la ciudad no se mantengan limpios. El primer edil barajaba distintos motivos como causas de esa falta de limpieza como la botellona, determinadas pautas de comportamiento o incluso los excrementos caninos.

«Hay un conjunto de factores que complican la situación», dijo Espadas que insistió en que en Lipasam se lo están tomando muy en serio y que incluso la dirección de la empresa pública analiza con los vecinos cuales son los puntos negros o que se plantean incorporar mayor frecuencia de limpieza en las zonas donde pueda haber déficit. Se trataría, según el alcalde, de hace «ajustes» ya que también admitió que tiene «limitaciones» a la hora de contratar más personal. Sea como sea, Espadas sabe que hay algunas zonas de la ciudad que están más sucias.

Pero ¿por qué ocurre eso? Aunque las calles más emblemáticas de la ciudad no suelen presentar problemas, sólo hay que darse un paseo por los barrios para comprobar que la suciedad se acumula en distintos puntos de la ciudad. Así lo confirma desde la propia Lipasam el representante de Comisiones Obreras, Antonio Bazo que achaca la situación a la falta de personal y medios que padecen. «Llevamos años así. En 2009 la plantilla era de 1.372 trabajadores y ahora no llega a los 1.300», admite Bazo insistiendo en que la falta de presupuesto está afectando a los servicios ya que además la flota de vehículos que tiene es antigua puesto que el más nuevo de los camiones tiene ocho años. Y eso, según Bazo, «se nota muchísimo» tanto en vacaciones, cuando no se suplen las ausencias, como el resto del año.

Aunque el personal está dividido en tres turnos: mañana, tarde y noche, sólo el casco histórico tiene un tratamiento especial siempre dotado al cien por cien. Sin embargo, la carencia de limpieza se nota más en los barrios. Lo peor, según confirman desde Lipasam lo sufren los vecinos de Pino Montano, Triana, Los Remedios, Nervión, San Pablo, Cerro Amate... Hay algunas calles por las que, según admiten, un operario pasa como mucho dos veces a la semana. Y eso se nota.

También en Los Bermejales
También en Los Bermejales- V. G.

Por ello a los propios trabajadores de Lipasam les llegan las quejas de las asociaciones de vecinos que no suelen callarse o el escrito que presentó hace algunos meses Facua denunciando la falta de limpieza. Una falta de limpieza que se nota más en verano cuando la gente «vive más en la calle». Y en la que, según admiten desde la empresa, también influye la «falta de concienciación» por parte de los sevillanos pues «en otras ciudades del norte usan más las papeleras pese a que aquí hay muchas». Y algo parecido ocurre con los excrementos de perros. Que siguen por las aceras pese a que, según Bazo, han hecho mucha campañas e incluso endurecieron las ordenanzas o facilitan bolsas para recogerlos. Pese a ello, «hay zonas de la ciudad que parecen un campo de minas».

De esa falta de limpieza se quejan en muchos barrios. Ana Sosbilla, presidenta del Casco Antiguo, asegura que la plaza de San Lorenzo es uno de esos puntos negros donde se concentra la suciedad, sobre todo cuando vuelven los pájaros. Y a ello se une que, por ejemplo en la calle Teodosio les han quitado los contenedores y los vecinos se ven obligados a dejar la basura en la calle. Y también protestan por las cucarachas.

En Triana, Rosa Pascual, presidenta de la AMPA del Colegio Cristo Rey, asegura que la calle Betis está muy sucia y que eso se nota mucho precisamente por ser una zona de tránsito cuando los niños salen del colegio. Se encuentran que el parquecito está sucio y lleno de gatos y desperdicios. «Triana no está limpia», dice esta vecina insistiendo en que en las inmediaciones del centro de salud también se nota la suciedad e incluso se ven ratas en algunos solares.

En Pino Montano los vecinos se quejan también de que la falta de recogida de basura es diaria y así lo hacen constar con constantes quejas en twitter. Lo mismo que en los Bermejales donde algunos de los vecinos están tan hartos que barren ellos las calles. Fátima Sierra es una de esas vecinas que dice que la avenida de Dinamarca es «el estercolero» de Los Bermejales, que no la han podado nunca y que barre su puerta un día sí y otro no. «Como las mujeres de los pueblos», dice. Asomarse a los estanques de los parques también da un resultado similar: los de parque de los Príncipes o María Luisa ofrecen una imagen lamentable con el agua muy sucia.

El PP también lleva más de un año denunciando la situación y ha llevado el tema a pleno pidiendo planes integrales de actuación y limpieza en Bami, Heliópolis, entre otras zonas. Sin embargo, según el portavoz del PP, Alberto Díaz, hasta ahora nada se ha hecho. Además se ha llevado el problema a las juntas municipales de los distritos y siguen haciendo caso omiso. En el caso del centro, a propuesta del PP, se aprobó por unanimidad un plan integral de limpieza y aún no se ha puesto en marcha. «No atienden las demandas ni aprueban lo que se aprueba en pleno o juntas de distritos», dice el portavoz del PP que reitera que se trata de «servicios públicos prioritarios y necesarios que deben funcionar a la perfección y se deben hacer los refuerzos necesarios para que funcionen, la ciudad esté limpia y que los vecinos no tengan que soportar esta falta de limpieza». La falta de limpieza se agrava con el calor.

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