Pedro Soriano con Rocío, su mujer, y su hijo. Era el 20 de julio de 2016. El 9 de agosto murió en la N-IV ABC
UN AÑO DEL ACCIDENTE CON EL MUERTO NÚMERO CIEN Y EL ÚLTIMO, HASTA AHORA

«Si el Gobierno hubiera hecho caso a tantas víctimas de la N-IV quizás no estaría mi hijo hoy sin su padre»

La viuda de Pedro Soriano pide que se quite ya el peaje de la AP-4

SEVILLAActualizado:

Ha pasado ya un año de la muerte en un accidente de tráfico registrado en la N-IV de Pedro Soriano Heredia, un hombre de 39 años, camionero de Bailén, que conducía un vehículo pesado con ladrillos, como asalariado de una empresa de mercancías, desde su pueblo natal hasta Cádiz.

Eran las 9.30 de la mañana cuando en el punto kilométrico 598, en el término de Las Cabezas, chocó con un coche que invadió su carril. Él murió y los dos ocupantes del otro turismo resultaron heridos.

Ese fue el único accidente que tuvo desde que a los veintitantos años empezó a recorrer España como camionero, y él la víctima mortal número cien y la última, hasta ahora, en la fatídica carretera.

Accidente en el que murieron tres jóvenes en la N-IV
Accidente en el que murieron tres jóvenes en la N-IV- ABC

En la actualidad, la vía está siendo objeto de obras de desdoble pero solo de un tramo, entre Dos Hermanas y Los Palacios, no hasta Jerez de la Frontera como piden todos los colectivos formados por políticos, empresarios, vecinos y damnificados, mientras las familias de las víctimas asisten perplejas a la existencia aún de peaje en la AP-4.

Rocío, la viuda del camionero de Bailén anima a todos los usuarios a que no abonen el pago de la tarifa, como ya lo hiciera también el año pasado Carmen Vida, la madre de Ester Verdugo Vida, una de las tres veinteañeras que fallecieron en otro accidente registrado el 4 de julio en la N-IV cuando venían desde Cádiz para Sevilla, en un lugar muy cercano donde sufrió la colisión Pedro Soriano.

La joven viuda, que después de diez años buscando tener un hijo logró traer al mundo al pequeño Pedro Manuel — con un mes y dos días quedó huérfano de padre—, ha escrito en una carta que «como doliente y afectada quiere denunciar públicamente el engaño por parte del Gobierno con respecto a la liberalización del peaje de la AP-4».

Ester Verdugo Vida, en el centro de la imagen, también falleció en esa vía
Ester Verdugo Vida, en el centro de la imagen, también falleció en esa vía- ABC

«Pedimos que no lo prolonguen más y que, como dijeron termine en 2019 o, incluso, antes porque en Galicia hay una carretera con un plazo de concesión que termina en 2048 y ya la van a liberalizar».

Urge prioridad a la N-IV «una carretera maldita y muy transitada todos los días» y ruega por que «su marido sea la última víctima de la carretera».

No pasa por alto la labor que ya estaban haciendo cuando murió su marido personas como Carmen Vida, la plataforma «No somos números, somos personas», el alcalde de Lebrija, familiares de más víctimas, vecinos y otros colectivos de localidades cercanas al paso de la N-IV y dice: «De haber sido escuchados por el Gobierno quizás no hubiese ocurrido es accidente que nos dejó sin mi marido, y a mi niño sin su padre».

Alicia, la hermana de Pedro Soriano, también anima a que no se pague el peaje «mientras desdoblan la carretera» y explica que después de un año no «ha cambiado nada».

En relación al accidente, afirma que sigue el proceso judicial y que no se ha dilucidado nada «porque todo va muy lento». Pero «lo que queremos, ya que hemos perdido a mi hermano, es que no muera más nadie en esa carretera que está maldita y por la que ahora en verano pasan aún más miles de coches», añade.

En representación de la plataforma «No somos números, somos personas» quiere denunciar «la incertidumbre de que el Gobierno podría prorrogar más allá de 2019 el peaje de la AP-4». Es decir, no tienen claro que ese año quitará el peaje y, encima, «se va a liberalizar la autopista gallega que expira en 2048».

Es partidaria de que todas las autopistas sean gratuitas pero la AP-4 es prioritaria porque la N-IV es una de las carreteras más peligrosas de España. «Nos sentimos en el desamparo de que liberen la otra y de la AP-4 ni siquiera sabemos si la van a liberar. Nos duele que el Gobierno no actúe en esta autopista, sea del color que sea porque nosotros no somos políticos, somos una familia destrozada».