Vista de la calle Mateos Gago en Sevilla
Vista de la calle Mateos Gago en Sevilla - J.M.SERRANO

La «semi peatonalización» de Mateos Gago se pondrá en marcha después de Semana Santa

A partir de Navidad ya habrá restricciones de tráfico privado en esta vía

SEVILLAActualizado:

El Ayuntamiento de Sevilla ha remitido ya a la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, adscrita a la Consejería de Cultura, el proyecto destinado a reurbanizar y reordenar por completo la céntrica calle Mateos Gago, para que sea una vía «semi peatonal». Las pretensiones del Gobierno local socialista pasan por comenzar las obras después de la Semana Santa de 2018, si bien «a partir de Navidad» ya comenzará a regir una «restricción de tráfico privado» en esta calle.

El concejal de Hábitat Urbano y Turismo, Antonio Muñoz, y el edil de Seguridad y Movilidad y responsable del distrito Casco Antiguo, Juan Carlos Cabrera, han celebrado este lunes una rueda de prensa en torno al anunciado proyecto de reurbanización de esta estratégica calle que conecta la plaza de Virgen de los Reyes con el barrio de Santa Cruz.

A la hora de presentar los pormenores de la iniciativa, Muñoz ha recordado que como consecuencia de la confluencia del turismo, la actividad de los negocios hosteleros, las operaciones de carga y descarga y el tráfico privado, esta «arteria fundamental» del casco histórico se ha ido convirtiendo en «un zoco árabe en su peor connotación», defendiendo así la necesidad de acometer una «auténtica reordenación de usos» de esta calle.

Por eso, el diseño planteado para la reurbanización de la calle Mateos Gago comprende la supresión de los bordillos para conformar una vía de «plataforma única», así como la eliminación de las plazas de estacionamiento y la delimitación de un único espacio para las operaciones de carga y descarga, en la confluencia de dicha vía con la calle Mesón del Moro. Además, dado que la idea es estipular un «horario limitado» para las operaciones de carga y descarga, dicho espacio podría ser compatible para su uso por parte de los taxistas.

Espacios peatonales

La plataforma única contemplada por el proyecto para todo el trazado de la calle estará marcada por un carril de 3,1 metros de anchura reservado a los transportes públicos y de urgencias, el acceso a los garajes privados y los vehículos de abastecimiento, con bandas peatonales de dos metros de anchura «a izquierda y derecha» de dicho carril, los veladores de los negocios hosteleros alineados en una franja longitudinal ceñida a la hilera de árboles de cada uno de los lados y un espacio peatonal más hasta las fachadas de los edificios.

El tráfico, de este modo, quedará en principio «restringido» a los transportes públicos y de servicios de emergencia, los camiones de abastecimiento de los negocios de la zona y los accesos a los garajes privados del entorno. Además, la reurbanización de esta céntrica calle incluye la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento de aguas y la sustitución de las actuales luminarias por otras nuevas.

Obras después de Semana Santa

El proyecto técnico, con un coste de unos 1,2 millones de euros y un plazo aproximado de ejecución de diez meses, ha sido ya enviado a la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, como primer paso de la tramitación que debe seguir la iniciativa. Una vez con el beneplácito de dicho órgano, los planes del Gobierno local socialista pasan por comenzar la licitación de las obras, para que las mismas den comienzo inmediatamente después de la Semana Santa de 2018.

No obstante, Cabrera ha recordado que dentro de las pretensiones del Gobierno local para convertir la calle Mateos Gago en una vía «más amable» y con mayor protagonismo de los peatones, «a partir de la Navidad» comenzará ya a regir una «limitación» del tráfico privado en esta calle, así como una circunscripción de las operaciones de carga y descarga de género y materiales a un horario determinado.

Los pormenores relativos a la movilidad, en cualquier caso, están sujetos a un plan específico aún en redacción, toda vez que Juan Carlos Cabrera ha defendido que para este conjunto de actuaciones, el Ayuntamiento ha buscado «el máximo consenso» con los empresarios hosteleros y los vecinos.